EL CONCEPTO DE SMART CITY GANA ESPACIO EN PARAGUAY

El concepto de ciudad inteligente, conocido como smart city, comienza a ganar espacio en Paraguay con una visión que va más allá de la incorporación de tecnología. El desafío apunta a mejorar la calidad de vida, optimizar los servicios, promover la sostenibilidad y fortalecer el compromiso de los ciudadanos con su entorno.

Para Fernando Loza, cofundador de Certus Group, una ciudad inteligente debe facilitar la vida cotidiana y generar mejores condiciones para sus habitantes. En ese proceso, considera fundamental combinar tecnología, infraestructura, normas claras, educación y cambios culturales.

El especialista señaló que acciones aparentemente simples forman parte de este modelo de ciudad, como respetar los horarios establecidos para sacar los residuos, evitar la contaminación de ríos y arroyos, cumplir las normas de tránsito y cuidar los espacios públicos.

En ese sentido, sostuvo que la transformación debe comenzar desde la educación. Las nuevas generaciones incorporan con mayor naturalidad conceptos relacionados con la tecnología, el cuidado ambiental, la alimentación saludable y la inclusión. Sin embargo, también consideró necesario desarrollar campañas de formación y concientización dirigidas a los adultos.

Loza recordó que varios hábitos ciudadanos cambiaron con el tiempo gracias a campañas publicitarias, normas y sanciones. Mencionó como ejemplos el uso obligatorio del cinturón de seguridad, el casco para motociclistas y las restricciones para fumar en determinados espacios públicos.

ASUNCIÓN TIENE POTENCIAL, PERO NECESITA PLANIFICACIÓN

Respecto a las posibilidades de que Asunción avance hacia un modelo de ciudad inteligente, Loza consideró que existen condiciones favorables, aunque advirtió que se trata de un proceso que requiere planificación y tiempo.

La capital cuenta con elementos que pueden ser aprovechados, como sus espacios verdes, la Costanera y su patrimonio histórico y cultural. En particular, destacó la necesidad de revitalizar el casco histórico y poner en valor sus monumentos.

Según explicó, una smart city no debe enfocarse exclusivamente en edificios modernos y nuevas tecnologías, sino también en preservar la identidad de la ciudad y fortalecer la cultura ciudadana.

“Hay cuestiones que se pueden hacer a mediano plazo y otras que se pueden hacer a largo plazo. Nada es inmediato”, sostuvo Loza, al remarcar que algunos cambios relacionados con los hábitos pueden comenzar a aplicarse en el corto plazo, mientras que las grandes transformaciones de infraestructura y tecnología demandan más tiempo.

NORMAS CLARAS PARA ACOMPAÑAR LA TRANSFORMACIÓN

Otro de los aspectos considerados fundamentales es la actualización de las normas que regulan la vida urbana. Para Loza, las autoridades nacionales y municipales deben revisar y adaptar las ordenanzas antes de implementar determinadas transformaciones.

Como ejemplo, mencionó los servicios de transporte mediante aplicaciones, que representan oportunidades laborales y alternativas de movilidad, pero que también requieren controles relacionados con las condiciones de los vehículos, su antigüedad, los seguros y la seguridad de conductores y pasajeros.

De esta manera, el avance hacia ciudades inteligentes en Paraguay no dependerá únicamente de sumar herramientas tecnológicas. El proceso también requerirá mejores servicios, infraestructura adecuada, reglas claras y ciudadanos comprometidos.

El objetivo final, según la visión planteada por el especialista, es construir ciudades más eficientes, sostenibles y habitables, donde la tecnología sea una herramienta para mejorar la vida cotidiana y no un fin en sí mismo.