Google anunció este martes el desarrollo de “Americas Connect”, una nueva infraestructura digital que contempla el despliegue de tres cables submarinos destinados a reforzar la conectividad entre América, el Caribe y Europa.
El proyecto incluye los cables submarinos Alisios, Canoa y OlaLuz, que permitirán establecer nuevas rutas de conexión y aumentar la capacidad y resiliencia de las redes de internet entre distintos puntos del continente y Europa.
El cable Alisios conectará República Dominicana, Panamá y Chile, mientras que Canoa unirá República Dominicana con Bermudas. Por su parte, OlaLuz establecerá una conexión directa entre República Dominicana y Florida, en el sur de Estados Unidos.
Como parte de la iniciativa, Google también anunció una ramificación del cable submarino Firmina hasta República Dominicana. Esta infraestructura fue diseñada para conectar América del Norte con América del Sur y ahora ampliará su alcance hacia el Caribe.
La compañía tecnológica explicó que las nuevas rutas serán interconectadas con cables submarinos que ya se encuentran operativos, entre ellos Curie, Nuvem y Sol. El objetivo es formar anillos de red que permitan contar con rutas alternativas hacia Estados Unidos y Europa.
En el océano Pacífico, el proyecto contempla un anillo submarino que conectará Chile con Panamá, además de un tercer enlace entre Panamá y la costa oeste de Estados Unidos. Estas conexiones permitirán fortalecer el acceso a las regiones de Google Cloud ubicadas en Chile, Los Ángeles y Las Vegas.
En el Caribe, Alisios partirá desde Panamá hacia República Dominicana y se integrará con rutas hacia la costa este de Estados Unidos, incluyendo las regiones de Google Cloud en Carolina del Sur y Virginia.
A su vez, Canoa conectará República Dominicana con Bermudas y se interconectará con los cables Nuvem y Sol, generando rutas hacia Estados Unidos y Madrid. De esta manera, la nueva infraestructura también reforzará la conectividad entre América y Europa.
Según Google, “Americas Connect” busca mejorar el alcance, la confiabilidad y la resiliencia de las conexiones digitales mediante una mayor diversidad de rutas y enlaces con regiones de nube geográficamente separadas.
La expansión de estas redes cobra especial relevancia ante el crecimiento del tráfico de datos, los servicios en la nube y las aplicaciones basadas en inteligencia artificial, que requieren conexiones internacionales cada vez más rápidas y estables.
Fuente: EFE.












