El avance de la tecnología no solo facilitó la seguridad de los vehículos, sino que también abrió nuevas posibilidades para los delincuentes. En los últimos meses se registraron varios robos de camionetas de alta gama y modelos de última generación en distintos puntos del país, evidenciando que los sistemas electrónicos de protección ya no son suficientes por sí solos.
El comisario Abelardo Acosta, jefe del Departamento de Control de Desarmaderos de Automotores, explicó que las bandas dedicadas al robo de vehículos cuentan actualmente con dispositivos electrónicos capaces de vulnerar varios de los mecanismos de seguridad instalados de fábrica.
Uno de los principales elementos utilizados por los delincuentes son los inhibidores de señales, pequeños dispositivos similares a controles remotos que pueden bloquear las señales electrónicas de los vehículos. Estos aparatos también pueden interferir con sistemas GPS, cámaras de circuito cerrado y algunos dispositivos de seguridad instalados en los automóviles.
Los investigadores señalan además que los delincuentes recurren a equipos informáticos para conseguir poner en marcha vehículos modernos una vez que lograron acceder a ellos.
EL “VIEJO” SISTEMA QUE SIGUE SIENDO EFECTIVO
Ante esta situación, el comisario Acosta recomienda complementar la tecnología moderna con sistemas mecánicos tradicionales, como las trabas de palanca o dispositivos de seguridad fijados al vehículo.
La recomendación cobró especial relevancia tras el robo de una camioneta Toyota Fortuner SRV blanca, modelo 2018, ocurrido en jurisdicción de la Comisaría 10ª de Asunción. El vehículo fue sustraído el lunes 3 de febrero y posteriormente localizado durante un operativo policial en la zona de Julián Augusto Saldívar.
Los agentes detectaron el rodado alrededor de las 22:30, cuando era trasladado hacia el interior del país. Luego de una persecución iniciada en la zona de Itá, patrulleros de distintas dependencias lograron interceptar la camioneta.
El conductor fue identificado como Ángel Gustavo Cristaldo Martínez, de 33 años, quien manifestó ser empleado de un lavadero y aseguró que trasladaba el vehículo para realizar un lavado. Sin embargo, la camioneta ya circulaba con otra matrícula, lo que levantó las sospechas de los intervinientes.
VEHÍCULOS ROBADOS PUEDEN TERMINAR EN OTRAS ACTIVIDADES DELICTIVAS
Desde el Departamento de Control de Automotores señalaron que las camionetas de alta gama sustraídas pueden tener diferentes destinos. Algunas son utilizadas posteriormente en asaltos, mientras que otras son trasladadas al interior del país para su comercialización.
También existen casos en los que los vehículos terminan en manos de organizaciones criminales o son trasladados fuera del territorio nacional. Otros automóviles son desarmados para vender sus piezas en el mercado negro.
Los investigadores indicaron que entre los vehículos más buscados por los robacoches se encuentran determinados modelos de la marca Toyota, especialmente unidades importadas vía Chile. Una vez sustraídos, pueden ser revendidos utilizando documentación adulterada o comercializados por partes.
RECOMENDACIONES AL COMPRAR UN VEHÍCULO USADO
Las precauciones también deben aplicarse al momento de adquirir un automóvil usado. Las autoridades recomiendan exigir el título original del vehículo y comprobar que esté a nombre de la persona que realiza la venta, además de verificar la correspondiente cédula verde.
Cuando se trate de vehículos que ya tuvieron varias transferencias, es importante solicitar los contratos anteriores y comprobar que hayan sido realizados ante una escribanía, con las firmas certificadas de compradores y vendedores.
Finalmente, antes de concretar la compra se recomienda realizar una inspección física del vehículo para verificar los números de motor y chasis y descartar posibles adulteraciones. Para mayor seguridad, esta revisión puede efectuarse con la asistencia de un perito de la Policía.
La principal recomendación de los especialistas es no confiar exclusivamente en la tecnología. Combinar sistemas electrónicos de localización y alarma con mecanismos físicos de seguridad, además de adoptar medidas preventivas al estacionar y comprar un vehículo usado, puede reducir considerablemente el riesgo de ser víctima de los robacoches.
Fuente: ABC Digital














