El Ministerio Público conformó un equipo de fiscales especializados para investigar las circunstancias que rodearon la muerte del dirigente indígena Antonio Carrillo y del docente Catalino Correa, ocurridas el viernes 14 de agosto durante el operativo Redención, desarrollado en Corpus Christi, departamento de Canindeyú.
La decisión fue adoptada por el fiscal general del Estado, Emiliano Rolón Fernández, ante la necesidad de esclarecer un supuesto hecho punible contra la vida registrado durante el procedimiento antidrogas. De acuerdo con la versión difundida por la Secretaría Nacional Antidrogas (SENAD), ambas víctimas fallecieron durante un enfrentamiento armado.
El caso generó especial atención debido a que las personas fallecidas eran un dirigente indígena y un docente, por lo que la investigación deberá determinar con precisión cómo se produjo el enfrentamiento, quiénes participaron y en qué circunstancias se produjeron los disparos que terminaron con sus vidas.
El equipo investigador estará integrado por los fiscales Abelino Bareiro, de la Unidad Especializada de Lucha contra el Narcotráfico de Salto del Guairá; Óscar Paredes, de la Unidad Penal N.º 1 de Katueté; Sonia Sanguinés, de la Unidad Especializada de Derechos Humanos de Asunción; y Carlos Cardozo, de la Unidad Especializada de Lucha contra el Narcotráfico y Crimen Organizado.
La investigación estará dirigida por el fiscal Abelino Bareiro y coordinada por el fiscal adjunto Diego Arzamendia. La participación de una fiscalía especializada en Derechos Humanos apunta a incorporar una mirada específica sobre las circunstancias en las que se produjo la muerte de las víctimas, mientras que los agentes vinculados a la lucha contra el narcotráfico y el crimen organizado abordarán los aspectos relacionados con el operativo y las estructuras investigadas.
El mismo equipo también tendrá a su cargo una causa abierta contra un hombre detenido durante el procedimiento, quien es investigado por la presunta violación de la Ley N.º 7411/24 y otros hechos punibles. Según el Ministerio Público, el sospechoso fue capturado cuando presuntamente tenía en su poder un fusil semiautomático con su respectivo cargador.
La SENAD sostiene que el detenido estaría vinculado a la estructura logística de un grupo presuntamente liderado por Felipe Santiago Acosta Riveros, alias “Macho”, señalado como una de las organizaciones que opera en la zona de Canindeyú.
El Ministerio Público deberá ahora avanzar con las diligencias necesarias para reconstruir lo ocurrido durante el operativo Redención y determinar eventuales responsabilidades penales. La investigación será clave para establecer si las muertes se produjeron exclusivamente en el contexto del enfrentamiento señalado por las autoridades o si existen otros elementos que deban ser considerados dentro de la causa.
La conformación de este equipo especializado refleja la intención de la Fiscalía de abordar el caso desde distintas perspectivas y garantizar una investigación integral sobre uno de los episodios más sensibles registrados durante los últimos operativos contra estructuras vinculadas al narcotráfico en el norte del país.












