El Programa Nacional de Cuidado Alternativo y Adopción busca garantizar el derecho de niños, niñas y adolescentes a vivir en familia. Según el Ministerio de la Niñez y la Adolescencia, la iniciativa permitió ampliar la cantidad de familias acogedoras y reducir los tiempos de los procesos de adopción.
El Programa Nacional de Cuidado Alternativo y Adopción «Familias de la Guarda» cumplió dos años de implementación en Paraguay, con avances en la incorporación de familias acogedoras, la descentralización de los servicios de protección y la agilización de los procesos de adopción.
El segundo aniversario fue celebrado el lunes 19 de octubre en el Aula Magna del Instituto del Banco Central del Paraguay, con la presencia del presidente de la República, Santiago Peña; la primera dama, Leticia Ocampos; el ministro de la Niñez y la Adolescencia, Walter Gutiérrez; además de autoridades de los poderes Legislativo y Judicial, familias e invitados especiales.
Durante el acto, el ministro Walter Gutiérrez destacó el crecimiento del programa, que inicialmente contaba con apenas 70 familias acreditadas para atender a niños, niñas y adolescentes que aguardaban protección en hogares y albergues. Actualmente, la cifra supera las 1.000 familias acreditadas, según los datos presentados por la institución.
Buscan reducir los tiempos de adopción
Uno de los principales avances señalados por el Ministerio de la Niñez y la Adolescencia es la reducción de los tiempos de los procesos de adopción. De acuerdo con el ministro Gutiérrez, anteriormente estos procedimientos podían extenderse entre cinco y seis años, mientras que con el programa se busca acortar significativamente los plazos mediante el trabajo coordinado con la Corte Suprema de Justicia.
Otro aspecto destacado es la descentralización de los servicios. La iniciativa permitió conformar equipos especializados en las cabeceras departamentales, con el objetivo de brindar respuestas más cercanas a los niños y adolescentes que necesitan protección.
De esta manera, los menores que requieren cuidados alternativos pueden acceder a equipos técnicos y familias acogedoras en sus propias zonas de residencia, reduciendo la necesidad de trasladarlos a otros puntos del país y evitando, en la medida de lo posible, situaciones de desarraigo.
Testimonios de familias acogedoras y adoptivas
La celebración también estuvo marcada por los testimonios de familias que forman parte del programa. Entre ellas participaron María Belén González y Rodrigo David Cantero, integrantes de una familia acogedora, así como José Ayala y Sofía Gómez Abreu, quienes compartieron su experiencia como familia adoptiva.
Durante su intervención, el comunicador José Ayala relató el camino recorrido por su familia hasta concretar la adopción de Sol Yudith Ayala Gómez. Según expresó, el proceso se extendió durante 12 años y destacó que cada jornada de espera valió la pena.
Además, dirigió un mensaje de esperanza a los niños, niñas y adolescentes que permanecen en hogares de acogida y entidades de abrigo, alentándolos a mantener la confianza en la posibilidad de crecer dentro de una familia.
Un llamado para que más niños pasen la Navidad en familia
Por su parte, el presidente Santiago Peña instó a las familias paraguayas a sumarse a la iniciativa y planteó el desafío de que, durante la próxima Navidad, ningún niño o niña que se encuentre separado de sus padres permanezca en una entidad de abrigo si existen condiciones adecuadas para su acogimiento familiar.
En el mismo acto se recordó que, mediante decreto presidencial, el 8 de octubre fue declarado como el «Día Nacional del Acogimiento Familiar y la Adopción», una fecha destinada a promover la importancia de estas medidas de protección.
El programa «Familias de la Guarda» fue creado en el marco de la Ley N.º 6486/2020, que regula la promoción y protección del derecho de niños, niñas y adolescentes a vivir en familia, así como las medidas de cuidado alternativo y adopción. Su reglamentación se establece mediante el Decreto N.º 5402/2021.
A dos años de su puesta en marcha, la iniciativa apunta a consolidar un sistema de protección que priorice el bienestar de la niñez y la adolescencia, mediante respuestas oportunas y el fortalecimiento del acogimiento familiar como alternativa para quienes no pueden permanecer temporalmente bajo el cuidado de sus padres.














