MERCOSUR SE ALISTA PARA UNA CUMBRE CON EL OJO EN EL COMERCIO GLOBAL Y EL PACTO CON LA UE

En un mundo patas para arriba por la incertidumbre económica y las movidas arancelarias, el Mercosur —con Argentina, Brasil, Paraguay, Uruguay y ahora también Bolivia— va a tener su cumbre semestral de presidentes este martes 2 y miércoles 3 de julio de 2025 en Buenos Aires, con la mira puesta en el comercio y, otra vez, en el acuerdo con la Unión Europea (UE).

El quilombo global, con la guerra comercial entre EE.UU. y China y los líos económicos por el conflicto en Medio Oriente, obligó al Mercosur a meterle pilas a su agenda comercial, con más libertad para manejar aranceles y la meta de que el acuerdo con la UE finalmente se concrete. Según la Agencia EFE, el bloque quiere aprovechar al máximo esta cumbre.

El acuerdo con la UE

Un tema clave es el Tratado de Libre Comercio con la UE, que después de más de 25 años de negociaciones llegó a un acuerdo político a fines de 2024. Ahora van a presentar el texto legal definitivo y sus traducciones para arrancar con la ratificación en los parlamentos. Pero, ojo, en la UE hay varios de los 27 socios que todavía le hacen asco al pacto, sobre todo por el sector agroindustrial, donde los sudamericanos les pintan la cara.

Lisandro Mogliati, un capo en negocios internacionales, le dijo a EFE que va a estar jodido lograr la ratificación porque en la UE mandan los proteccionistas, especialmente en el agro. Florencia Rubiolo, otra crack en relaciones internacionales, coincide, pero dice que para la UE sería un golazo político cerrar este acuerdo con el Mercosur, porque mostraría que el multilateralismo regional todavía funciona en un momento en que Occidente anda dudando de todo.

Otros acuerdos y movidas

El Mercosur también quiere cerrar rápido acuerdos con la Asociación Europea de Libre Comercio (EFTA, o sea, Islandia, Liechtenstein, Noruega y Suiza) y con Emiratos Árabes Unidos, dos mercados que pintan bien para atraer inversiones.

Por otro lado, el bloque va a discutir una resolución sobre el Arancel Externo Común (AEC), que se armó en pocos meses y les da a los países más margen para surfear las olas del comercio global, sobre todo con las idas y vueltas de los aranceles de Donald Trump y la escalada del conflicto en Medio Oriente. Este acuerdo deja que cada país sume hasta 50 productos a listas temporales para adaptarse al contexto internacional, haciendo excepciones al AEC. Esto les da más libertad para, por ejemplo, negociar acuerdos de reciprocidad arancelaria con EE.UU. en algunos productos.

Rubiolo explicó que esto permite a los países tener una política comercial más bilateral, algo que va con la corriente global donde las potencias, sobre todo EE.UU., te aprietan para que hagas lo mismo que ellos. También abre la puerta a negociar con otros países, como China, aunque la movida venga por el lado de las políticas arancelarias yankis.

Aranceles y estrategias nacionales

El comercio del Mercosur se rige por un AEC con alícuotas del 0% al 35%, pero cada país tiene una Lista Nacional de Excepciones (LNE) para ajustar aranceles en algunos productos. Según Mogliati, ampliar estas listas le permitiría a Argentina abrir más su economía bajando aranceles, mientras que para Paraguay sería como un chaleco salvavidas para protegerse de una posible invasión de productos por la guerra comercial global.

En resumen, la cumbre es clave para que el Mercosur se la juegue en un mundo comercial complicado, buscando cerrar acuerdos grosos y ajustar los aranceles para no quedarse atrás.

Fuente: UH