El Fondo Monetario Internacional (FMI) autorizó la liberación de USD 346 millones destinados a apoyar la reconstrucción de Venezuela tras los devastadores terremotos registrados en junio, que dejaron más de 5.000 personas fallecidas y miles de damnificados.
La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, informó que el país accedió inicialmente a esos recursos provenientes de sus reservas dentro del organismo financiero internacional. Según explicó, el dinero será utilizado para atender a las familias afectadas, especialmente en materia de viviendas, infraestructura y servicios públicos esenciales.
“Venezuela accedió inicialmente a USD 346 millones de sus recursos propios en el Fondo Monetario Internacional”, señaló Rodríguez en un comunicado difundido a través de Telegram.
La decisión se produce luego de que el FMI retomara en abril sus relaciones con Venezuela, suspendidas desde 2019. El organismo financiero habilitó nuevamente los mecanismos de cooperación tras un cambio en el escenario político del país.
Los terremotos, de magnitudes 7,2 y 7,5, ocurrieron el pasado 24 de junio y provocaron graves daños en distintas zonas del país. El último balance oficial elevó a 5.069 la cifra de fallecidos, mientras continúan las labores de búsqueda entre los escombros.
Una de las regiones más afectadas es La Guaira, ubicada a unos 40 kilómetros de Caracas, donde decenas de edificios colapsaron completamente. Familiares de las víctimas continúan reclamando ayuda para recuperar los cuerpos de sus seres queridos atrapados bajo estructuras destruidas.
La situación generó críticas por la falta de maquinaria y recursos para acelerar los rescates. Algunos familiares recurrieron a contratar equipos privados para remover escombros y localizar a sus parientes fallecidos.
“Nadie va a fosa común”, aseguró Rodríguez al referirse al proceso de identificación y recuperación de víctimas, afirmando que el Gobierno garantizará que cada persona sea localizada y reconocida por sus familiares.
En La Guaira se concentran gran parte de los daños estructurales: unos 190 edificios quedaron completamente destruidos y otros 856 presentan daños que los dejaron prácticamente inhabitables.
Mientras avanzan las tareas de recuperación, más de 21.000 personas permanecen en campamentos temporales bajo condiciones difíciles, a la espera de soluciones habitacionales y asistencia para reconstruir sus vidas tras la tragedia.
Fuente: LN












