El sistema ingresó al noroeste de México con vientos sostenidos de hasta 95 km/h. Aunque se debilitó, se esperan lluvias intensas, fuertes ráfagas de viento y oleaje elevado en la región.
El ciclón postropical Rachel tocó tierra durante la madrugada del domingo en el estado mexicano de Baja California, en el noroeste del país, y posteriormente avanzó hacia Estados Unidos. Pese a su debilitamiento, el sistema continuará generando condiciones meteorológicas adversas, según informó el Servicio Meteorológico Nacional (SMN) de México.
De acuerdo con el organismo, Rachel ingresó al territorio mexicano a unos 40 kilómetros al sur-sureste de Ensenada, con vientos máximos sostenidos de 95 kilómetros por hora y ráfagas de hasta 110 km/h. Horas después, su centro se desplazó hacia territorio estadounidense, ubicándose a unos 95 kilómetros al este-noreste de San Diego, California.
En su último reporte, emitido a las 09:00 hora local, el ciclón presentaba vientos sostenidos de 85 km/h y ráfagas de hasta 100 km/h, mientras avanzaba hacia el norte a una velocidad de 41 km/h.
Alertan por lluvias, inundaciones y oleaje elevado
El SMN pronosticó lluvias de entre 25 y 50 milímetros en Baja California, además de ráfagas de viento de hasta 100 km/h y oleaje que podría alcanzar los seis metros de altura.
Las autoridades advirtieron que las precipitaciones podrían ocasionar deslaves, crecidas de ríos y arroyos e inundaciones en zonas bajas. Por este motivo, recomendaron a la población mantenerse informada y seguir las indicaciones de los organismos de Protección Civil.
La trayectoria de Rachel
Rachel se formó el 27 de septiembre como tormenta tropical frente a las costas del estado de Guerrero, en el sur de México. Durante su recorrido por el océano Pacífico, el sistema experimentó cambios de intensidad y trayectoria, llegando a alcanzar la categoría 3 antes de debilitarse.
Posteriormente, se alejó de la costa y perdió fuerza, hasta convertirse nuevamente en tormenta tropical. Finalmente, giró hacia el noreste y volvió a aproximarse a la península de Baja California como ciclón postropical.
Mientras tanto, otro sistema meteorológico, el huracán Simón, de categoría 4, mantenía en alerta a varios estados del Pacífico mexicano por el pronóstico de lluvias extraordinarias, vientos intensos y oleaje elevado.
Las autoridades continuaban con las medidas preventivas en las zonas potencialmente afectadas ante los riesgos asociados a ambos fenómenos.
Fuente: EFE.














