Un avión de la aerolínea paraguaya Paranair, modelo CRJ-200LR, que despegó esta mañana desde el Aeropuerto Internacional Silvio Pettirossi en Luque con destino a Montevideo, Uruguay, tuvo que regresar a la terminal aérea tras detectar un problema mecánico, según confirmó la Dirección Nacional de Aeronáutica Civil (Dinac)
El vuelo AZP844, que transportaba 42 pasajeros, fue observado volando en círculos cerca del Área Metropolitana de Asunción, específicamente sobre las ciudades de Capiatá, Areguá e Itauguá, durante aproximadamente una hora, según datos de la plataforma Flightradar24 y reportes de Radio Monumental 1080 AM. Rubén Aguilar, director de Aeropuertos de Dinac, explicó que el sobrevuelo prolongado fue necesario para que la aeronave agotara combustible y redujera su peso, facilitando un aterrizaje seguro, ya que el avión no cuenta con un sistema de descarga de combustible.
Aguilar aclaró que los “problemas técnicos” detectados no serían de gravedad, pero los pilotos solicitaron retornar al Silvio Pettirossi como medida de precaución. El aterrizaje se llevó a cabo sin inconvenientes, y no se reportaron heridos ni mayores complicaciones.

Desde el área de comunicación de Paranair, se informó que la aeronave ya se encuentra en el taller técnico de la aerolínea, donde se están evaluando y reparando los desperfectos mecánicos. Aunque no se proporcionaron detalles específicos sobre la naturaleza de los problemas, la compañía aseguró que los 42 pasajeros permanecen en el Aeropuerto Silvio Pettirossi, a la espera de la confirmación de un nuevo horario de vuelo. Hasta el momento, ningún pasajero ha cancelado su viaje.

Este incidente se suma a otros eventos recientes en el Silvio Pettirossi, como el aterrizaje de emergencia de un avión con casi 300 pasajeros, según una nota relacionada publicada por Última Hora, y otro caso en el que una aeronave orbitó durante 15 minutos sobre el aeropuerto, reportado por ABC Color.
Paranair continúa trabajando para resolver la situación y garantizar la seguridad de sus pasajeros, mientras las autoridades aeroportuarias supervisan el cumplimiento de los protocolos establecidos.















