El director de Procesos Electorales del Tribunal Superior de Justicia Electoral (TSJE), Carlos María Ljubetic, lanzó una advertencia contundente: la falta de máquinas de votación para este año podría comprometer gravemente los preparativos para las próximas elecciones. “Sin máquinas, no se puede avanzar a las siguientes etapas”, afirmó, destacando la urgencia de resolver la interrupción en el proceso de licitación.
La licitación para la adquisición de las máquinas enfrenta un nuevo obstáculo debido a una medida cautelar otorgada por el Tribunal de Cuentas, tras el reclamo de una empresa que cuestiona los requisitos establecidos. Esta situación ha generado incertidumbre sobre los plazos establecidos para la capacitación del personal, programada inicialmente para diciembre, pero que podría postergarse hasta enero o febrero de 2026.
Financiamiento en juego
Ljubetic explicó que el Ministerio de Economía y Finanzas (MEF) garantizó el financiamiento para la adquisición de las máquinas por cuatro años, pero el primer desembolso está condicionado a la entrega efectiva de los dispositivos. “Si no recibimos las máquinas, no habrá pago, y tendremos que renegociar con el MEF, un proceso que nos llevó meses cerrar”, señaló en una entrevista con Unicanal.
La empresa que presentó la protesta cuestionó la exigencia de contar con al menos 10 años de experiencia en la fabricación y manejo de máquinas de votación. Sin embargo, Ljubetic destacó que, según la propia información de la firma, esta solo tiene cinco años de trayectoria y no cumpliría con otros requisitos del pliego de bases y condiciones. “Si no reúne los demás requisitos, ¿por qué protesta por uno?”, cuestionó, subrayando que la Dirección Nacional de Contrataciones Públicas (DNCP) ya había desestimado el reclamo.
Requisitos estrictos para garantizar calidad
El TSJE estableció requisitos rigurosos para los oferentes, que incluyen experiencia en procesos electorales previos, un nivel mínimo de facturación y solvencia económica. Estos criterios buscan asegurar la provisión de 28.000 máquinas de votación, cuyo pago se realizará en cuatro etapas a lo largo de los próximos cuatro años.
Además, Ljubetic enfatizó que la ausencia de las máquinas afecta directamente el desarrollo del software y los protocolos de ciberseguridad. “Todo el proceso de ciberseguridad depende de que conozcamos las máquinas. No podemos definir los dispositivos de seguridad ni el almacenamiento de baterías sin tener los equipos”, detalló.
Un proceso en pausa
La situación actual pone en riesgo el cronograma electoral, ya que la capacitación del personal y el desarrollo de los sistemas de seguridad están supeditados a la llegada de las máquinas. El TSJE espera que el Tribunal de Cuentas resuelva pronto la medida cautelar para retomar el proceso licitatorio y evitar mayores retrasos.
Mientras tanto, el director de Procesos Electorales instó a las autoridades a agilizar las soluciones, advirtiendo que cualquier demora adicional podría tener consecuencias significativas para la organización de las elecciones. “Si no tenemos las máquinas este año, la cuestión se nos complica enormemente”, concluyó.
Fuente: Entrevista a Carlos María Ljubetic, Unicanal, 16 de junio de 2025.















