PROFESOR CÉSAR DUBA: ENTRE PINCELES, AULAS Y MEMORIA

El profesor César Duba relató cómo nació su pasión por el arte desde niño, cuando su primera maestra de pintura, le transmitió el gusto por transformar un papel en blanco en formas y colores. Aunque nunca sintió vocación de ser maestro, la vida lo llevó a estudiar el magisterio y encontró en la enseñanza una profesión que le brindó grandes satisfacciones, como alfabetizar a conscriptos durante el servicio militar o acompañar los primeros pasos de muchos alumnos.

En el ámbito artístico, Duba recordó sus retratos al pastel, más de 200 realizados y distribuidos en Paraguay, Argentina, Brasil, Alemania y Estados Unidos e incluso contó que cuando se encontraba viviendo en Estados Unidos, pudo comprarse su primer auto vendiendo sus obras. También destacó la pintura al óleo que realizó para la Municipalidad de Encarnación cuando Domingo Robledo era Intendente Municipal, donde plasmó edificios históricos, la vieja aduana, el parque, lo que era en esa época la iglesia San Roque González, varios sectores de la ciudad antes de su desaparición.

Narró con orgullo la gran obra de San Roque González que pintó en un mural, así como otras experiencias marcadas por la crítica constructiva de artistas como Josefina Plá, quien le sugirió que buscara más su propio estilo en lugar de limitarse al realismo del retrato.

Además, compartió episodios familiares, la historia de la llegada de sus abuelos desde Medio Oriente y la labor de su padre, un comerciante que forjó su vida en Paraguay con honestidad y esfuerzo, aunque también con dificultades.

A sus 86 años, Duba dijo sentirse agradecido por ser recordado tanto por sus alumnos como por sus obras, que permanecen como testimonio de una vida dedicada a la docencia y al arte.