La Dra. Andrea Ojeda, directora de Vigilancia de la Salud, expresó su preocupación por el aumento de consultas y hospitalizaciones por enfermedades respiratorias en la última semana, un fenómeno que coincide con los bajos índices de vacunación contra los virus de invierno.
“La población no está acudiendo a vacunarse contra la influenza, y esto se refleja en la presión sobre los servicios de salud”, lamentó Ojeda. “Quienes terminan hospitalizados, y en algunos casos fallecen, son los no vacunados”, advirtió.
La profesional confirmó que los virus predominantes son la influenza, el rhinovirus y el virus sincitial respiratorio (VSR). “Contamos con vacunas para la influenza y el VSR, este último especialmente peligroso para niños pequeños durante el invierno”, señaló.
Para el VSR, los recién nacidos y lactantes pueden recibir Nirsevimab, un anticuerpo monoclonal que ofrece protección. Sin embargo, de las 1.500.000 dosis disponibles de la vacuna contra la influenza en la Campaña Invierno, solo se aplicaron 900.000. Apenas el 15% de los niños de 6 a 35 meses y el 20% de los adultos mayores de 60 años, ambos grupos de riesgo, están vacunados. En contraste, más de 26.000 niños ya recibieron la dosis de Nirsevimab contra el VSR.
“Es crucial aprovechar este momento para proteger a niños y adultos antes de que lleguen los picos de frío”, insistió la epidemióloga.
Ojeda destacó que, aunque las vacunas contra la influenza y el COVID-19 no previenen completamente el contagio, reducen significativamente la gravedad de los casos, las complicaciones, hospitalizaciones y muertes. “Por eso insistimos en la vacunación. Todos los centros vacunatorios del país tienen dosis disponibles”, afirmó, exhortando a la población a acudir a los puestos de vacunación.
Además, recomendó medidas preventivas no farmacológicas: lavado frecuente de manos, ventilación de espacios cerrados, cubrirse al toser o estornudar, no compartir mate, vasos ni cubiertos, y evitar el contacto con personas con síntomas respiratorios.
Finalmente, la directora instó a no acudir al trabajo o a la escuela con síntomas respiratorios para evitar la propagación de los virus, recomendando en cambio consultar al médico y guardar reposo.















