El uruguayo prófugo, acusado por el asesinato del fiscal paraguayo Marcelo Pecci, intentó replicar en Colombia su esquema de lavado de dinero, usando como fachada una empresa de espectáculos.
Sebastián Marset Cabrera, uruguayo de 34 años, es un prófugo de múltiples rostros. Se presentó como futbolista profesional en Paraguay para ocultar sus actividades investigadas por narcotráfico. Paralelamente, se mostraba como empresario de espectáculos, organizando conciertos con artistas internacionales en varios países de América Latina. Sin embargo, la Fiscalía de Paraguay descubrió, en la operación A Ultranza Py, que su empresa Mastian Productions era una fachada para lavar dinero proveniente del tráfico de cocaína.

Una investigación conjunta de OCCRP, CLIP y medios aliados en Colombia y Paraguay reveló que, desde octubre de 2019, Marset figura como accionista mayoritario de una empresa registrada en Bogotá bajo una identidad falsa. La compañía, con un nombre similar a la de Paraguay, se dedica a actividades de espectáculos que, según las autoridades paraguayas, podrían servir para blanquear fondos ilícitos.
La Fiscalía paraguaya sostiene que Marset creó una imagen de empresario para justificar sus ingresos, usando su empresa de espectáculos como excusa frente a posibles sospechas. La investigación, que ya está en juicio oral, no incluye a Marset en el banquillo, pues permanece prófugo.
En paralelo a la creación de la empresa paraguaya, Marset adquirió, bajo la identidad falsa boliviana de Gabriel de Souza Beumer, el 85% de JC Productions/Mastian Productions SAS en Colombia, según registros de la Cámara de Comercio de Bogotá. Esta entidad no verifica la autenticidad de los documentos de identidad de los accionistas, lo que permitió a Marset registrar la empresa en un edificio de apartamentos en el barrio Chicó Norte de Bogotá.

Las autoridades paraguayas desconocían la existencia de esta empresa colombiana. La jueza Rosarito Montanía, quien lleva el caso en Paraguay, señaló que no sería sorprendente que la firma colombiana formara parte del esquema de lavado de dinero de Marset. Por su parte, la Fiscalía colombiana no ha confirmado si investiga esta sociedad.
El nombre de Marset saltó a la luz pública tras el asesinato del fiscal paraguayo Marcelo Pecci, el 10 de mayo de 2022, en la isla Barú, cerca de Cartagena, Colombia, durante su luna de miel. El fiscal general de Paraguay, Emiliano Rolón, lo situó en el “segundo anillo” de los responsables del crimen, información obtenida de su homóloga colombiana, Luz Adriana Camargo. El presidente colombiano, Gustavo Petro, también vinculó a Marset con el asesinato y lo señaló como parte de una red de narcotráfico con operaciones en Dubai y Colombia, aunque la Fiscalía colombiana indicó a El País que no hay pruebas al respecto.

LAS MANIOBRAS DE MARSET
Tras cumplir una condena por narcotráfico en Uruguay en 2018, Marset se trasladó a Paraguay, donde se alió con el clan de Miguel Ángel Insfrán, alias “Tío Rico”, para el tráfico internacional de drogas, según la operación A Ultranza Py. Aunque no fue acusado formalmente en Paraguay debido a su ausencia, Marset operó libremente en países como Bolivia, Colombia, Uruguay y Brasil usando identidades falsas.
El 24 de agosto de 2019, Marset ingresó a Paraguay con un pasaporte boliviano falso a nombre de Gabriel de Souza Beumer. Días después, el 27 de agosto, el exmilitar colombiano Jairo Alberto Criado Tarazona constituyó JC Productions/Mastian Productions SAS en Colombia. El 11 de octubre, Marset llegó a Paraguay, donde se fundó Mastian Productions, vinculada a él a través de José Alberto Insfrán Galeano y Ovidio Javier Rojas Ferreira, según la Fiscalía paraguaya.

El 16 de octubre de 2019, Marset, usando su identidad falsa, compró el 85% de las acciones de la empresa colombiana. Desde finales de 2019, JC Productions y Mastian Productions promovieron conjuntamente eventos en Bolivia y Ecuador, con artistas como Chichi Peralta, Pipe Bueno, Silvestre Dangond, Farruko y Juanes.
Para reforzar su fachada, Marset publicó contenido en 21 portales de noticias en varios países latinoamericanos. Sin embargo, las autoridades paraguayas descubrieron que 17 de estos sitios formaban parte de una red de desinformación, manejada por el hacker colombiano Carlos Escobar Marín, condenado en Estados Unidos en 2007.
Criado, en una entrevista con esta alianza, afirmó desconocer que Gabriel de Souza Beumer era Marset y negó cualquier intención de lavar dinero. Según él, conoció a Marset en el aeropuerto El Dorado de Bogotá, donde hablaron de organizar conciertos en Bolivia. Criado aseguró que Marset no llegó a ser su socio, aunque los registros oficiales muestran que sigue figurando como accionista y gerente suplente de la empresa.

¿QUIÉN ES JAIRO CRIADO?
Jairo Criado, de 56 años, es un exmilitar colombiano que sirvió 14 años en el Ejército, llegando a ser comandante de compañía. Tras dejar la carrera militar, se mudó a Atlanta, Estados Unidos, donde incursionó en la industria musical. En 2009, organizó un concierto de Vicente Fernández en Venezuela, y en 2017 fundó JC Production INC en Florida, ahora inactiva. En Colombia, además de JC Productions/Mastian Productions, Criado ha obtenido contratos con la Alcaldía de Bogotá por 293 millones de pesos (unos 73 mil dólares) entre 2020 y 2025, para servicios de emergencia y apoyo a la gestión policial.
Criado enfrenta una investigación en Colombia desde octubre de 2022 por “fraude a resolución judicial” relacionado con su rol como productor de eventos, aunque no se especifica si está vinculado a JC Productions/Mastian Productions.
MARSET, “TÍO RICO” Y EL ASESINATO DE PECCI
En Paraguay, Mastian Productions no registra actividad económica ni está habilitada para organizar grandes eventos. La Fiscalía paraguaya vincula a Marset con “Tío Rico” en el tráfico de 17.340 kilogramos de cocaína, que habrían generado 433 millones de dólares de no ser incautados. Una libreta perteneciente a Francisco Correa, imputado por el asesinato de Marcelo Pecci, contiene los nombres de Marset y “Tío Rico”, aunque aún no se ha realizado un análisis grafológico.

José Insfrán, pastor del Centro de Convenciones de Avivamiento (CCA) y hermano de “Tío Rico”, figura como dueño de Mastian Productions en Paraguay. Su abogado asegura que la empresa no tiene relación con la colombiana y que nunca estuvo operativa.
LA RED RELIGIOSA DE MARSET E INSFRÁN EN COLOMBIA
La investigación también señala a Óscar Alberto González Hincapié, un pastor colombiano vinculado al CCA en Paraguay. Según chats de la aplicación Sky Ecc, Marset ordenó una transferencia de 100.000 dólares a González, identificado como “Profeta Oscar”, en diciembre de 2020. González, con antecedentes por estafa en Colombia, participaba en eventos del CCA desde 2013.
José Insfrán también mantuvo vínculos con el pastor colombiano Ricardo Rodríguez, líder del Centro Mundial de Avivamiento. En 2021, Rodríguez y su esposa asistieron a un evento religioso en Paraguay, viajando en un avión de “Tío Rico”. A pesar de que la iglesia colombiana niega vínculos con el CCA, hay registros de una relación cercana desde 2012.
Marset sigue prófugo, moviéndose entre identidades y países, mientras su red de empresas y conexiones religiosas revela un complejo esquema criminal que cruza fronteras.

Fuente: UH














