El presidente de la República, Santiago Peña, promulgó la Ley N° 7599, que establece el régimen de generación de energía eléctrica a partir de fuentes renovables no hidráulicas, marcando un cambio significativo en la política energética del país. Según el mandatario, la normativa busca fortalecer el clima de inversiones, diversificar la matriz energética y promover la sostenibilidad, tanto en el sector industrial como en los hogares.
La nueva ley permite la participación activa del sector privado, rompiendo la histórica hegemonía de la Administración Nacional de Electricidad (ANDE) en la generación y comercialización eléctrica. Además, habilita la venta, compra e incluso exportación de energía producida a partir de fuentes solares, eólicas, biomasa y geotermia. “Con este paso fortalecemos el clima de inversiones en energías limpias y abrimos el camino hacia una matriz más competitiva y sostenible”, destacó Peña en su anuncio.
Expertos consideran que la Ley N° 7599 permitirá un sistema de generación distribuida, donde ciudadanos y empresas puedan producir su propia energía y vender los excedentes a la red. Nicolás Foissac, consultor en transición energética, señaló que la norma “rompe el monopolio de la ANDE” y ofrece soluciones estructurales frente a los picos de consumo eléctrico, especialmente durante las horas de mayor radiación solar.
Aunque la ley representa un avance importante, especialistas advierten que aún quedan desafíos, como la definición de los precios de compra de energía, la regulación efectiva de instalaciones y la formación de capital humano especializado. La expectativa es que la normativa sea plenamente aplicable a partir de 2026, con la meta de transformar a Paraguay en un hub regional de energías limpias, promoviendo inversiones privadas y el desarrollo de una matriz energética más resiliente y diversificada.














