Asunción, 18 de julio de 2025 – La presidenta de la Asociación de Importadores y Comerciantes Frutihortícolas (Asicofru), Karen Leguizamón, alzó la voz contra las recientes declaraciones de Pedro Villarreal, titular de la Asociación de Comerciantes e Importadores Frutihortícolas del Paraguay (ACIFP), y criticó duramente el uso político de los documentos fitosanitarios por parte del Servicio Nacional de Calidad y Sanidad Vegetal y de Semillas (Senave). En diálogo con Última Hora, Leguizamón denunció la falta de apertura de las autoridades para establecer mesas de trabajo efectivas y señaló irregularidades en la gestión de permisos de importación.
Disputa entre gremios y críticas a la falta de diálogo
Leguizamón respondió a las acusaciones de Villarreal, quien había denunciado trabas en la importación de productos frutihortícolas y la exclusión de ciertos gremios en las negociaciones con el Ministerio de Agricultura y Ganadería (MAG) y el Senave. “Él pide lo mismo que yo vengo exigiendo hace más de un año: mayor apertura y que no se corten los permisos de forma arbitraria. Pero en lugar de apoyarme, me critica. Cuando denuncié estas irregularidades, me acusaron de mentir, y hoy uno de los suyos está imputado por el mismo caso”, afirmó, refiriéndose a las irregularidades en los permisos Afidi y a la gestión del ex titular del Senave, Pastor Soria.
La dirigente destacó que su gremio, junto con otros productores, presentó una nota formal solicitando una mesa de trabajo con las autoridades, pero no han recibido respuestas concretas. “Nos convocan a reuniones vacías, prometen cosas que no cumplen, y todo queda en nada”, lamentó.
Uso indebido de documentos fitosanitarios
Uno de los puntos más críticos de la denuncia de Leguizamón es el uso político de los documentos fitosanitarios, como el Afidi, por parte del Senave. Según la presidenta de Asicofru, este documento, que debería tener un propósito técnico y sanitario, se utiliza como herramienta de regulación comercial, una función que corresponde al Ministerio de Industria y Comercio. “Están desnaturalizando el objetivo de estos instrumentos”, sostuvo.
Además, Leguizamón señaló que este sistema encubre otras falencias, como la falta de control del impuesto a la renta y la informalidad en el traslado de productos. “A los comerciantes se nos exige factura para todo, pero al productor no. Es un sistema que se presta a la discrecionalidad y al manoseo”, afirmó.
Promesas vacías y falta de compromiso
La dirigente también criticó la falta de acción tras reuniones con autoridades, como el interventor de la Municipalidad de Asunción, Carlos Pereira. “Nos hizo mil promesas que se diluyeron apenas salimos de su despacho”, denunció. Esta falta de compromiso refuerza la percepción de que las autoridades no toman en serio las demandas del sector.
Un compromiso personal y sectorial
En un tono más personal, Leguizamón compartió que debió viajar a Argentina para la cirugía de su hijo debido a la falta de equipamiento médico en Paraguay. “Hay plata, pero no hay voluntad política. Voy a seguir peleando, no solo por el comercio, sino también por la salud pública”, aseguró, reafirmando su compromiso con el sector y con causas sociales más amplias.
Llamado a la acción
Finalmente, Leguizamón hizo un llamado a las autoridades para que abandonen la retórica y trabajen con transparencia. “No queremos más promesas. Queremos resultados, documentos claros y procesos justos. Seguiremos peleando por nuestros derechos, aunque tengamos que salir a la calle cada vez”, concluyó.
El sector frutihortícola continúa exigiendo reglas claras y un trato equitativo en un contexto donde las restricciones, como las aplicadas al tomate argentino, afectan directamente su actividad. La falta de diálogo y las irregularidades denunciadas mantienen en vilo a los importadores, quienes aseguran que no descansarán hasta lograr soluciones concretas.















