El Gobierno de Estados Unidos anunció que a partir del próximo 5 de junio clasificará al Primer Comando de la Capital (PCC) y al Comando Vermelho como organizaciones terroristas extranjeras, en una medida que apunta directamente a dos de las facciones criminales más violentas y extendidas de Brasil.
La decisión fue comunicada oficialmente por el Departamento de Estado y responde, según Washington, a la creciente actividad de ambos grupos en redes de crimen organizado transnacional, con especial énfasis en el narcotráfico, ataques a fuerzas de seguridad y acciones violentas contra autoridades y civiles.
De acuerdo con el Gobierno estadounidense, tanto el PCC como el Comando Vermelho han expandido su influencia más allá de las fronteras brasileñas, consolidando estructuras criminales en distintos países de la región y articulando operaciones vinculadas al tráfico de drogas y otros delitos de alto impacto.
El anuncio se produjo un día después de una reunión entre el senador brasileño Flávio Bolsonaro y el secretario de Estado estadounidense Marco Rubio, encuentro en el que el funcionario norteamericano expresó su respaldo a la iniciativa.
En el plano político, la medida genera tensión diplomática, ya que el Gobierno del presidente Luiz Inácio Lula da Silva había manifestado previamente su preocupación por las implicancias de esta clasificación, ante el temor de que pueda habilitar acciones más agresivas por parte de Estados Unidos en territorio brasileño.
Con esta decisión, Washington eleva el nivel de presión internacional sobre estas organizaciones criminales, en un contexto de creciente preocupación regional por el avance del crimen organizado en Sudamérica.














