El ministro de la Autoridad Reguladora Radiológica y Nuclear (ARRN), Jorge Andrés Molina, dialogó con ABC Cardinal sobre la posibilidad de incorporar la energía nuclear a la matriz energética de Paraguay, en el marco de un plan a largo plazo para diversificar las fuentes de energía del país.
Actualmente, Paraguay depende casi exclusivamente de la energía hidroeléctrica generada por las represas de Itaipú y Yacyretá. Sin embargo, el creciente consumo eléctrico, impulsado en parte por la instalación de “granjas” de criptominería que demandan grandes cantidades de electricidad, podría generar un déficit energético en los próximos años. Para enfrentar este desafío, la ARRN está elaborando un proyecto para construir una central nuclear, aunque su operación no sería viable antes de 2035, incluso si se aprobara de inmediato.
Un reactor modular para Paraguay
El plan contempla la construcción de una central nuclear con reactores modulares, una tecnología innovadora que utiliza reactores más pequeños y avanzados, con menor capacidad que los tradicionales, pero con la flexibilidad de añadir más unidades según la demanda. Molina destacó el reactor modular BWRX-300 de GE Hitachi, actualmente en desarrollo en Canadá, donde se espera que la primera central de este tipo en América esté operativa en 2030. Este modelo es el que Paraguay considera para su proyecto.
El ministro presentó esta iniciativa al director general del Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), Rafael Grossi, durante su visita al país en diciembre de 2024. La OIEA solicitó un estudio de factibilidad, que será entregado entre julio y agosto de 2025. Si se decide avanzar, Paraguay necesitará dos a tres años para cumplir con los requisitos de infraestructura antes de iniciar la construcción, que se realizaría con mano de obra local.
Alternativas energéticas
Además de la energía nuclear, Molina mencionó otras opciones para diversificar la matriz energética, como la energía solar, que ofrece una solución más inmediata pero limitada, y la posible colaboración con Argentina y Brasil para la explotación de gas.
En conclusión, aunque la energía nuclear podría ser una solución a largo plazo para las necesidades energéticas de Paraguay, su implementación requiere una planificación meticulosa y no estará disponible antes de una década. Mientras tanto, el país evalúa alternativas para garantizar un suministro eléctrico estable frente a la creciente demanda.

Fuente: ABC














