La crecida sostenida del río Paraná mantiene en situación de alerta a la localidad de Cerrito, departamento de Ñeembucú, donde entre 60 y 80 familias ya fueron evacuadas debido al avance del agua. Las autoridades advierten que el nivel del río podría continuar aumentando durante los próximos días.
De acuerdo con el gobernador de Ñeembucú, Víctor Hugo Fornerón, entre las 17:00 del miércoles y las 07:00 de este jueves se registró una subida de casi 40 centímetros, agravando las condiciones en las zonas ribereñas.
Actualmente, el puerto de Cerrito registra una altura de 5,53 metros, superando el nivel de evacuación y quedando a solo 27 centímetros de alcanzar la marca de inundabilidad.
El caudal del río alcanza los 37.300 metros cúbicos por segundo y las proyecciones indican que podría llegar a los 40.500 metros cúbicos por segundo. De concretarse este incremento, el nivel del agua podría subir otros 60 centímetros en las costas de la localidad.
BARRIOS Y COMPAÑÍAS AFECTADOS
Las evacuaciones se concentran en distintos sectores de Cerrito, entre ellos el barrio Sur, en la zona de Carrizalito; el barrio Central, especialmente en sus áreas más bajas; Obrero, Aviación, Norte, tanto en los sectores Este como Oeste, y Cerro Ñu.
Asimismo, las autoridades instan a los habitantes de las compañías Paso Tajy, Yrybucuá y Curuzú Ava a adoptar medidas preventivas y organizar su autoevacuación ante la posibilidad de que las aguas continúen avanzando.
Las familias afectadas están siendo trasladadas a viviendas de familiares, al tinglado del polideportivo municipal y a otros espacios habilitados como refugios temporales.
En paralelo, la Gobernación de Ñeembucú y la Secretaría de Emergencia Nacional (SEN) coordinan la asistencia a los damnificados mediante la entrega de carpas, chapas, víveres, colchones, frazadas, mosquiteros y bolsas de arpillera. También se articulan acciones con los ministerios de Salud y de Obras Públicas.
CAMINOS INTRANSITABLES Y SUSPENSIÓN DE CLASES
La emergencia también afecta la conectividad de varias comunidades. Según reportes policiales, los tramos que unen las compañías San Miguel-Villalbín, Blanco Ñu y Cerrito permanecen intransitables para todo tipo de vehículos.
Ante esta situación, la Gobernación dispone de maquinarias para apoyar las evacuaciones y reforzar las defensas de los caminos, con el objetivo de reducir el impacto de la crecida y facilitar el desplazamiento de las familias afectadas.
El sistema educativo también registra consecuencias importantes. Cuatro instituciones fueron habilitadas como albergues temporales, mientras que otras ocho escuelas se encuentran inundadas. En Cerrito, las clases fueron suspendidas, una medida que afecta a más de 700 estudiantes.
MONITOREAN OTROS DISTRITOS RIBEREÑOS
Las autoridades mantienen vigilancia sobre otros municipios expuestos al avance del río Paraná, entre ellos Villalbín, Laureles —incluida la comunidad de Panchito López—, General Díaz y Paso de Patria.
En estas localidades se analizan medidas preventivas y acciones provisorias para contener el avance del agua y asistir a las comunidades que podrían resultar afectadas.
Como antecedente, la última gran inundación registrada en Cerrito ocurrió en noviembre de 2023, cuando el nivel del río Paraná llegó a los 6,70 metros en el puerto local.
Mientras continúa la crecida, las autoridades recomiendan a las familias que residen en zonas bajas mantenerse informadas, tomar precauciones y seguir las indicaciones de los equipos de emergencia.














