Antonio Villalba fue condenado a 30 años de prisión tras ser hallado culpable del feminicidio de su expareja, Carmen Servian. El hecho ocurrió el pasado 4 de marzo de 2026 en la localidad de Natalio, departamento de Itapúa.
Según los antecedentes, la víctima fue atacada frente a los hijos que ambos tenían en común. Tras el violento episodio, la mujer luchó por su vida durante varios días, pero finalmente falleció el 9 de marzo a causa de las graves heridas sufridas.
El tribunal consideró probada la responsabilidad del acusado y dictó la pena máxima para este tipo de delitos. Por su parte, los familiares de la víctima manifestaron su conformidad con la sentencia, señalando que representa un paso hacia la justicia en medio del dolor por la pérdida.














