Cambios en transbordo de combustibles amenazan abastecimiento en Paraguay

Una reciente disposición de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero de Argentina (ARCA) pone en riesgo el suministro de combustibles en Paraguay, según advierte el sector naviero paraguayo. La medida, que suspende las operaciones de transbordo en la zona de alijo ubicada en el kilómetro 171 del río Paraná Guazú, podría generar importantes sobrecostos, demoras y un potencial desabastecimiento en el país.

Impacto de la medida argentina

El Centro de Armadores Fluviales y Marítimos del Paraguay (CAFyM) expresó su “profunda preocupación” ante la nota NO-2025-02454288-ARCA-SDGOAM de la ARCA, que señala que la zona de transbordo de combustibles fósiles no cuenta con habilitación portuaria. Esta área, utilizada durante más de 30 años para el trasbordo de hidrocarburos entre buques marítimos y convoyes de la Hidrovía Paraguay-Paraná, ha sido clave para garantizar un flujo eficiente, seguro y económico de combustibles como el gasoil hacia Paraguay y la región.

La disposición, adoptada sin consulta previa ni evaluación de impacto, ordena suspender estas operaciones, lo que obligaría a trasladarlas al ramal del Paraná de las Palmas, a través del canal artificial Irigoyen. Este canal, de apenas 20 kilómetros, es angosto y no permite la navegación de convoyes completos, lo que generaría demoras significativas.

Consecuencias para Paraguay

Según el CAFyM, el traslado de operaciones al Paraná de las Palmas implicaría:

  • Aumento en los tiempos de reposición: Los tiempos de abastecimiento pasarían de 3 a entre 8 y 10 días, lo que podría generar un desabastecimiento estructural.
  • Sobrecostos logísticos: Se estima un incremento de hasta el 70% en los costos de logística fluvial, con gastos adicionales de hasta USD 40.000 por día solo por la retención de buques marítimos.
  • Riesgos operativos y ambientales: La nueva ruta aumenta la probabilidad de congestión e incidentes operativos, así como un mayor impacto ambiental.
  • Impacto en los precios: Los mayores costos operativos podrían traducirse en un aumento directo en los precios de los combustibles para los consumidores finales.

El gremio naviero destacó que el 80% de los productos importados y exportados por Paraguay dependen de la Hidrovía Paraguay-Paraná, y que en 2024 la factura petrolera del país alcanzó los USD 1.234 millones, según datos del Banco Central del Paraguay. Esta situación pone en riesgo la estabilidad económica en un contexto regional ya desafiante.

Llamado a las autoridades

El CAFyM hizo un llamado urgente a las autoridades argentinas y paraguayas para revertir esta medida, que califican como “arbitraria” y “unilateral”. “El abastecimiento de combustibles del Paraguay no puede quedar rehén de decisiones que afectan el interés público regional, especialmente considerando la mediterraneidad geográfica de nuestra República”, afirmó el gremio.

Bernd Gunther, titular de la CAFyM, explicó que el canal Irigoyen requiere dividir los convoyes en secciones más pequeñas, lo que multiplica los tiempos operativos. “De tres días, la operativa se extendería a entre ocho y diez días, simplificando o cuadruplicando el tiempo necesario”, señaló.

La suspensión de las operaciones de transbordo en el río Paraná Guazú representa una amenaza significativa para el abastecimiento de combustibles en Paraguay. La medida no solo pone en riesgo la estabilidad de los precios, sino que también podría generar un impacto económico y logístico de gran magnitud. El sector naviero paraguayo urge a una solución inmediata para garantizar la continuidad del suministro y proteger los intereses de la región.