Baréin rechaza diálogo con Irán sobre el estrecho de Ormuz mientras aumentan las tensiones en el Golfo

Baréin anunció este sábado que no participará de una reunión propuesta en Omán entre Irán y los países del Golfo para abordar la crisis en el estrecho de Ormuz, una de las principales rutas marítimas para el transporte mundial de energía.

El Gobierno de Baréin sostuvo que la seguridad y la estabilidad regional no pueden garantizarse mediante una política de “apaciguamiento” y reclamó que el estrecho permanezca abierto para la navegación internacional, sin “discriminación, tasas ni permisos”.

La posición de Manama se produce en un contexto de elevada tensión en Medio Oriente y después de los ataques registrados contra infraestructura y territorio de distintos países del Golfo. Para las autoridades bareiníes, cualquier solución a la crisis debe garantizar la libertad de navegación y evitar medidas que puedan restringir el tránsito marítimo.

Primer acercamiento entre Emiratos e Irán

Mientras Baréin tomó distancia de la iniciativa diplomática, Emiratos Árabes Unidos protagonizó un movimiento diferente. El príncipe heredero de Abu Dabi, Jaled bin Mohamed bin Zayed Al Nahyan, mantuvo un encuentro con el presidente iraní, Masud Pezeshkian, durante la cumbre de los BRICS en Nueva Delhi.

Se trató del primer encuentro presencial de alto nivel entre representantes de ambos países desde el agravamiento del conflicto y los ataques iraníes contra territorio emiratí.

Según la Oficina de Medios de Abu Dabi, ambos dirigentes analizaron cuestiones regionales e internacionales y destacaron la necesidad de respaldar los esfuerzos destinados a reducir las tensiones y favorecer la estabilidad en la región.

También abordaron la importancia de generar mayores oportunidades de paz y desarrollo para sus respectivos pueblos.

El encuentro representa un posible canal de diálogo entre Abu Dabi y Teherán, después de meses marcados por una fuerte confrontación diplomática y militar.

Una relación marcada por la escalada

Desde el inicio de la guerra en febrero, las relaciones entre Emiratos e Irán se deterioraron considerablemente. Abu Dabi llegó a suspender en agosto, hasta nuevo aviso, sus relaciones comerciales, intercambios mercantiles y transacciones financieras con Irán, luego de denunciar el lanzamiento de dos misiles balísticos iraníes contra su territorio.

Emiratos fue uno de los países del Golfo más afectados por la respuesta iraní, que incluyó, según las autoridades emiratíes, ataques con misiles balísticos, misiles de crucero y drones.

Abu Dabi ha sostenido que no forma parte del conflicto y negó que su territorio sea utilizado para lanzar ataques contra Irán. Al mismo tiempo, exigió garantías de no repetición, reparaciones y el respeto de los acuerdos de alto el fuego.

Teherán, por su parte, argumentó que sus ataques estaban dirigidos contra objetivos estadounidenses instalados en países de la región y acusó a Emiratos de mantener una posición alineada con Estados Unidos e Israel.

Ormuz, en el centro de la crisis energética

El estrecho de Ormuz se convirtió nuevamente en uno de los principales focos de preocupación internacional debido a su importancia estratégica para el comercio energético mundial.

La situación también tiene repercusiones sobre los precios de los combustibles. El presidente estadounidense, Donald Trump, afirmó durante una visita a Irlanda que los precios del gasóleo podrían caer significativamente si el Reino Unido incrementa la explotación de petróleo y gas en el mar del Norte.

Trump vinculó además el impacto energético con la situación generada por la guerra con Irán y las restricciones al tránsito por Ormuz.

El mandatario estadounidense también afirmó que los rebeldes hutíes de Yemen, aliados de Irán y con influencia sobre una ruta marítima estratégica entre Europa y Asia, se habrían comunicado con Washington para pedir que Estados Unidos no intervenga contra ellos.

Diplomacia y presión

La negativa de Baréin a participar en la reunión propuesta en Omán evidencia las diferencias existentes dentro del propio bloque de países del Golfo sobre cómo abordar la crisis con Irán.

Mientras algunos gobiernos endurecen su postura y reclaman garantías de seguridad y libertad de navegación, otros mantienen abiertos los canales diplomáticos con Teherán.

El encuentro entre Emiratos e Irán podría convertirse en un primer paso hacia una reducción de las tensiones, aunque la situación continúa siendo altamente sensible y cualquier nuevo incidente en el estrecho de Ormuz podría tener consecuencias regionales y económicas de alcance internacional.