ANA CORINA SOSA RECIBE EL PREMIO NOBEL DE LA PAZ EN NOMBRE DE MARÍA CORINA MACHADO

La dirigente opositora venezolana María Corina Machado no pudo asistir personalmente a la ceremonia de entrega del Premio Nobel de la Paz, realizada este miércoles en Oslo, Noruega. El galardón fue recibido por su hija, Ana Corina Sosa Machado, quien pronunció un emotivo discurso en nombre de su madre.

“Debo decir que mi madre nunca rompe una promesa. Y por eso, con toda la alegría de mi corazón, puedo decirles que en solo unas horas podremos abrazarla aquí en Oslo después de 16 meses”, expresó Sosa ante los presentes.

Machado logró salir de Venezuela, donde se encontraba en clandestinidad, y estaba en camino a Noruega, según confirmó el Instituto Nobel. Aunque no llegó a tiempo a la ceremonia, su hija se encargó de recibir el diploma y la medalla, así como de leer un mensaje preparado por la líder opositora.

Durante la ceremonia, el presidente del Comité Noruego del Nobel, Jorgen Watne Frydnes, criticó duramente al presidente Nicolás Maduro, instándolo a aceptar los resultados electorales y promover una transición pacífica hacia la democracia. Además, defendió a Machado de quienes la acusan de haber solicitado intervención extranjera, aclarando que únicamente ha pedido apoyo internacional para la defensa de los derechos humanos mediante medios pacíficos.

El discurso de Machado, leído por su hija, destacó la represión sufrida por los venezolanos, incluyendo persecución política, encarcelamientos y el exilio forzado, y subrayó que el Nobel es un reconocimiento a los “héroes” de Venezuela: presos políticos, perseguidos, sus familias y todos quienes defienden los derechos humanos.

La ceremonia también tuvo un toque cultural, con la emotiva interpretación de un típico joropo venezolano por un cantante del país, que fue ovacionado por el público.

Ana Corina Sosa cerró su intervención recordando a todas las familias afectadas por la represión en Venezuela y reiterando el mensaje de esperanza y unidad de su madre: “Con toda la alegría de mi corazón, puedo decirles que en solo unas horas podremos abrazarla aquí en Oslo después de 16 meses”.