El presidente de Ucrania, Volodimir Zelensky, advirtió este sábado que su país se prepara para afrontar un invierno especialmente complicado debido a los daños provocados por los ataques rusos contra la infraestructura energética.
Durante una conferencia de prensa en Belgrado, tras reunirse con el presidente de Serbia, Aleksandar Vucic, Zelensky afirmó que Ucrania llegará a la temporada de frío con “prácticamente ninguna central termoeléctrica intacta” debido a los ataques registrados durante la guerra.
El mandatario ucraniano sostuvo que los bombardeos rusos contra instalaciones energéticas buscan dificultar la vida cotidiana de la población y aumentar las dificultades para garantizar el suministro de electricidad durante los meses de bajas temperaturas.
“Nos quedamos prácticamente sin centrales termoeléctricas intactas por los ataques rusos”, señaló Zelensky, quien consideró que los ataques con misiles tienen como objetivo “volver insoportable la vida de los ucranianos”.
La advertencia fue realizada durante la primera visita oficial de Zelensky a Serbia, un país que mantiene una relación cercana con Rusia y que, al mismo tiempo, busca avanzar en su proceso de integración a la Unión Europea.
Por su parte, Vucic aseguró que Serbia mantiene una posición de principios respecto a la integridad territorial de Ucrania. El mandatario serbio señaló que su país respalda la Carta de las Naciones Unidas y las resoluciones internacionales que reconocen la soberanía y la integridad territorial de los Estados.
Sin embargo, Belgrado mantiene una postura particular frente a Moscú. Vucic confirmó que Serbia no modificará, por el momento, su política hacia Rusia y que no se sumará a las sanciones occidentales impuestas tras la invasión de Ucrania.
La posición serbia está marcada, entre otros factores, por su dependencia energética de Rusia y por los históricos vínculos entre ambos países. Moscú continúa siendo un importante proveedor de gas natural para Serbia.
Durante el encuentro también fueron abordadas posibles áreas de cooperación entre Serbia y Ucrania, entre ellas minería, energía, agricultura e infraestructura. Además, la situación de la guerra y el proceso de adhesión de Ucrania a la Unión Europea ocuparon un lugar central en las conversaciones.
Las relaciones entre Zelensky y Vucic habían mostrado diferencias recientemente. En julio, durante una cumbre celebrada en Kiev, el presidente serbio fue el único mandatario que no suscribió una declaración conjunta de respaldo político, militar, financiero y de seguridad a Ucrania.
El encuentro de este sábado buscó abrir una nueva etapa de diálogo entre ambos países, aunque Serbia mantiene su tradicional equilibrio entre sus vínculos con Rusia y sus aspiraciones de acercamiento a la Unión Europea.
Mientras la guerra continúa, la situación energética se perfila como uno de los principales desafíos para Ucrania de cara al próximo invierno. La reconstrucción y protección de su infraestructura eléctrica serán claves para garantizar servicios básicos a la población en medio del conflicto.












