El violento enfrentamiento entre hinchas y agentes antidisturbios durante el superclásico del fútbol paraguayo, disputado en el estadio Defensores del Chaco entre Olimpia y Cerro Porteño, dejó como saldo varios heridos, entre ellos efectivos de la Policía Nacional. Un total de once agentes fueron trasladados al hospital policial Hospital Rigoberto Caballero tras resultar lesionados en medio de los disturbios registrados en las gradas.
De acuerdo con el informe médico, la mayoría de los uniformados presentó lesiones leves y ya recibió el alta. Sin embargo, dos policías continúan en observación, aunque fuera de peligro. Uno de ellos sufrió una fractura en el rostro, específicamente en la nariz, por lo que deberá someterse a una intervención quirúrgica. El agente, que fue derribado y golpeado por aficionados en la gradería norte, permanece estable y consciente, aunque con múltiples contusiones en distintas partes del cuerpo.
El segundo efectivo hospitalizado presenta una herida de bala en la mano izquierda, presuntamente causada durante el operativo de control. En medio de los incidentes, las fuerzas del orden utilizaron balines de goma y gas lacrimógeno para dispersar a los hinchas, lo que generó escenas de caos y obligó a numerosos espectadores a ingresar al campo de juego para resguardarse.
Por su parte, varios civiles también resultaron afectados, principalmente por inhalación de gas lacrimógeno, además de heridas cortantes y golpes. Muchos de ellos fueron asistidos en el Hospital General de Barrio Obrero, donde se reportaron múltiples atenciones médicas tras los disturbios.
Los hechos se registraron cuando transcurrían cerca de 30 minutos del primer tiempo, en el sector ocupado por la hinchada de Cerro Porteño. La magnitud de la violencia obligó a la suspensión del encuentro, luego de que las autoridades no lograran restablecer el orden en el estadio.














