Las conversaciones en Doha para un alto el fuego en Gaza entre Israel y Hamás, mediadas por Egipto y Catar, progresan con lentitud debido a las demandas de Israel de mantener el control militar sobre más de un tercio del territorio palestino, según informó este viernes una fuente egipcia cercana a las negociaciones a EFE.
Miles de gazatíes han sido vistos regresando a sus hogares con tiendas de campaña, ropa y pertenencias personales tras más de 15 meses de conflicto que ha desplazado a la mayoría de la población de Gaza, en muchos casos repetidamente.
“Lograr un acuerdo podría tomar 20 días más. Las negociaciones avanzan lentamente, y el principal obstáculo es el despliegue de las fuerzas israelíes y su retirada de Gaza, especialmente del eje Morag, así como la insistencia de Israel en permanecer en Rafah”, señaló la fuente.
Estas demandas implican que Israel mantendría el control sobre más de un tercio de Gaza, incluyendo Rafah y zonas de amortiguación en el norte y este del territorio.
Otro punto de desacuerdo es la falta de garantías sobre la continuidad del alto el fuego tras los 60 días iniciales propuestos para la tregua.
Sin embargo, la fuente destacó que la presión de Estados Unidos ha favorecido un diálogo positivo sobre el acceso de ayuda humanitaria y la retirada parcial de tropas. “Israel ha moderado su postura inicial y ha presentado un nuevo mapa con una presencia reducida en el eje Morag, una línea paralela a la frontera egipcia que separa Rafah del resto de Gaza”, afirmó.
Por su parte, Hamás exige la retirada total de las fuerzas israelíes del corredor de Filadelfia, una franja junto a la frontera egipcia, mientras Israel insiste en mantener su presencia allí, en Morag y en Rafah.
Según la fuente, el mapa propuesto por Israel abarca el área de Rafah, donde el gobierno de Benjamin Netanyahu planea establecer un “campo de desplazados”. La ONU para los refugiados palestinos (UNRWA) advirtió este viernes en la red social X que este plan podría crear “campos de concentración masivos”.
“Si esto ocurre, decenas de miles de personas, ya desplazadas múltiples veces durante esta guerra y por generaciones, serían empujadas más al sur, hacia lo desconocido”, declaró Juliette Touma, directora de comunicación de UNRWA, en una entrevista con Al Jazeera.
El plan israelí busca desplazar a unos 600.000 palestinos a las ruinas de Rafah, cerca de la frontera con Egipto, con la intención de extender el desplazamiento forzoso al resto de la población.
La propuesta en discusión en Doha plantea una tregua de 60 días, durante la cual ambas partes negociarían la posibilidad de un alto el fuego permanente. El acuerdo estipula que, de no alcanzarse un consenso sobre el futuro tras la tregua, esta podría extenderse hasta lograrlo.
Desde el inicio del conflicto, hace más de 22 meses, Israel ha causado la muerte de más de 57.700 palestinos, principalmente mujeres y niños, y ha restringido la entrada de ayuda humanitaria, lo que ha generado una grave amenaza de hambruna en Gaza.

Fuente. EFE














