Un hombre de 54 años recibió el alta médica tras someterse a un trasplante de riñón en el Hospital de Clínicas, luego de permanecer cinco años en tratamiento de hemodiálisis debido a una insuficiencia renal causada por hipertensión arterial.
El procedimiento corresponde al trasplante renal número 211 realizado en el Hospital de Clínicas, dependiente de la Facultad de Ciencias Médicas de la Universidad Nacional de Asunción (UNA), y fue posible gracias a la donación de órganos de un donante cadavérico.
El paciente permaneció internado durante 13 días y presentó una evolución favorable, por lo que recibió el alta médica de los Departamentos de Nefrología de Adultos y de Trasplante. La recuperación de la función renal y la reaparición de la diuresis, que permite al organismo eliminar líquidos mediante la orina, representan avances importantes para su recuperación.
Según destacaron los profesionales de salud, el trasplante le permitirá recuperar hábitos cotidianos que durante años estuvieron limitados por su enfermedad. Entre ellos, beber agua con mayor libertad y compartir tereré con su familia, actividades sencillas que se habían convertido en un anhelo difícil de alcanzar debido a las restricciones que enfrentaba durante el tratamiento.
El paciente expresó su profundo agradecimiento a la familia del donante y aprovechó la oportunidad para hacer un llamado a la ciudadanía sobre la importancia de la donación de órganos. Asimismo, resaltó la necesidad de fortalecer las políticas públicas de prevención de enfermedades, especialmente aquellas relacionadas con la hipertensión arterial, una de las causas que pueden derivar en insuficiencia renal.
El alta médica estuvo acompañada por profesionales y personal de enfermería de los servicios involucrados, entre ellos la doctora Elisa Martínez, residente de segundo año de Nefrología, y el doctor Víctor Samaniego, residente de tercer año de Cirugía Vascular.
El caso vuelve a poner de relieve la importancia de la donación de órganos y el acceso a tratamientos especializados, que pueden representar una nueva oportunidad de vida para pacientes con enfermedades renales crónicas.














