SEGÚN ESTUDIO UN MES SIN COSMÉTICOS CON QUÍMICOS PODRÍA REVERTIR CAMBIOS TEMPRANOS EN EL TEJIDO MAMARIO

Un estudio reciente publicado en la revista Chemosphere sugiere que realizar un cambio sencillo durante solo 28 días evitar productos de cuidado personal que contengan parabenos y ftalatos  podría revertir alteraciones moleculares tempranas asociadas al cáncer de mama. Los hallazgos, aunque preliminares, aportan un nuevo enfoque sobre el impacto que pueden tener los químicos presentes en cosméticos y artículos de higiene de uso cotidiano.

La investigación analizó muestras de tejido mamario de mujeres sanas antes y después de un mes sin exposición a estos compuestos, comúnmente utilizados como conservantes y agentes de fragancia. El resultado fue contundente: se observaron mejoras medibles en la actividad celular, incluyendo la reducción de alteraciones en rutas biológicas relacionadas al desarrollo del cáncer, como PI3K-AKT/mTOR, autofagia y apoptosis.

Los parabenos y ftalatos son clasificados como disruptores endocrinos, porque pueden imitar o interferir con las hormonas naturales. En este caso, los investigadores apuntan a su capacidad de imitar el estrógeno, una hormona estrechamente vinculada al riesgo de cáncer de mama. El experimento mostró que su eliminación temporal de la rutina diaria  sin cambios en la dieta, estilo de vida o hábitos generales fue suficiente para observar modificaciones positivas en la expresión genética del tejido mamario normal.

Entre los productos sustituidos se encuentran desodorantes, champús, acondicionadores, lociones corporales y artículos de skincare que incluyen fragancias sintéticas, muchas veces agrupadas bajo la etiqueta “fragancia” o “perfume”, lo que permite que ciertos ingredientes no se detallen de manera individual.

Aunque se trata de un estudio piloto y se requieren investigaciones más amplias para confirmar estos efectos a largo plazo, los autores destacan el mensaje alentador: cambios simples y accesibles podrían tener un impacto rápido en la salud celular, abriendo nuevas posibilidades en estrategias de prevención.

Fuente: Chemosphere