PRECIO DE LA CARNE SE TRIPLICÓ DESDE EL MUNDIAL DE SUDÁFRICA 2010

Desde la última participación de la Selección Paraguaya en un Mundial de Fútbol, en Sudáfrica 2010, el precio de los productos cárnicos utilizados para el tradicional asado sufrió incrementos significativos en el mercado local. De acuerdo con registros históricos de ÚH, en muchos casos los valores se han triplicado en un periodo de 16 años.

Uno de los cortes más consumidos, la costilla, pasó de un promedio de G. 12.700 por kilo en 2010 a aproximadamente G. 40.950 en la actualidad, mientras que la costilla tira ancha se ubica en torno a G. 41.950. El vacío, otro de los preferidos por los consumidores, subió de G. 14.000 a G. 55.950 por kilo. En tanto, la colita cuadril experimentó uno de los aumentos más marcados, al pasar de G. 19.950 a G. 78.000 por kilo. La costilla de novillo también evidenció una fuerte variación, de G. 6.990 a G. 25.950 por kilo.

Estos incrementos superan ampliamente la evolución del salario mínimo en el mismo periodo, lo que refleja una pérdida del poder de compra de los hogares paraguayos en relación con estos productos de consumo masivo.

Los embutidos también registraron subas importantes. El chorizo parrillero pasó de G. 13.990 a G. 35.900 por kilo, mientras que el chorizo tipo viena aumentó de G. 16.990 a G. 32.900.

En el caso de las carnes blancas, el pollo entero subió de G. 6.990 a G. 9.600 por kilo, aunque el muslo de pollo mostró un incremento más pronunciado, de G. 8.690 a G. 25.600. Por su parte, en la carne de cerdo, el lomo pasó de G. 18.990 a G. 39.250, y la paleta de G. 12.990 a G. 19.950 por kilo.

Las bebidas que suelen acompañar el asado también reflejaron aumentos. Una lata de cerveza Pilsen, que en 2010 costaba G. 3.000, actualmente ronda los G. 4.500, mientras que la gaseosa económica de 2 litros subió de G. 1.790 a G. 4.850.

En conjunto, estos datos evidencian el impacto de la inflación acumulada en los últimos 16 años sobre la canasta básica alimentaria, especialmente en productos asociados al consumo popular. Este escenario hace cada vez más costoso el acceso a una comida tradicional como el asado para muchas familias paraguayas.