La investigación por la muerte de Roselín Florentín Gómez, una adolescente de 14 años que estaba desaparecida en Caazapá, dio un giro luego de que un joven de 21 años, identificado como Danilo Germán Rodríguez Cabañas, habría admitido ante agentes policiales su participación en el crimen.
El comisario Osvaldo Andino, jefe de Investigaciones de Caazapá, explicó que el sospechoso manifestó inicialmente que la adolescente había muerto en un tajamar. Sin embargo, posteriormente modificó su versión y señaló que el cuerpo se encontraba enterrado en el patio de una vivienda familiar.
Según el jefe policial, el joven habría reconocido de manera preliminar que atacó a la adolescente luego de una discusión. No obstante, Andino aclaró que estas manifestaciones todavía no constituyen una declaración formal y deberán ser corroboradas dentro de la investigación.
Los investigadores manejan además la hipótesis de que el sospechoso habría tenido un interés sentimental hacia la adolescente. Posteriormente, siempre según la versión atribuida al detenido, habría contado con la colaboración de un adolescente de 16 años, de nacionalidad argentina, para ocultar el cuerpo.
Ambos se encuentran detenidos y a disposición del Ministerio Público. También fue detenida una adolescente de 16 años, amiga cercana de Roselín, quien, de acuerdo con los investigadores, no habría participado directamente del crimen, pero habría trasladado a la víctima en motocicleta horas antes del hecho.
La búsqueda de Roselín comenzó después de que saliera de su vivienda el viernes 31 de julio, alrededor de las 13:30. La adolescente había comunicado a su madre que supuestamente asistiría a una actividad con compañeros de colegio.
La Policía de Investigaciones tomó intervención formal en el caso el martes 4 de agosto, luego de un pedido de la Fiscalía para profundizar las pesquisas relacionadas con la desaparición.
Días después surgió la versión de que la adolescente habría sufrido un accidente en un tajamar ubicado en las afueras de Caazapá. Los agentes realizaron una búsqueda en el lugar, pero no encontraron evidencias que confirmaran esa hipótesis.
Finalmente, el cambio de versión del principal sospechoso permitió orientar la investigación hacia una vivienda familiar, donde se realizó un allanamiento y fue localizado el cuerpo de la adolescente.
El Ministerio Público deberá determinar ahora las circunstancias exactas de la muerte y el grado de responsabilidad de cada una de las personas detenidas. La autopsia y los estudios forenses serán fundamentales para esclarecer lo ocurrido y establecer la causa de muerte.
Las autoridades remarcaron que parte de la información proporcionada por el principal sospechoso aún debe ser verificada mediante evidencias y pericias antes de establecer responsabilidades definitivas.
Fuente: UH












