A pesar de la intensa lluvia, numerosos fieles participaron de la tradicional peregrinación al Santuario de la Virgencita de Itacuá, demostrando una vez más la fortaleza de la fe y la devoción mariana.
Durante el recorrido por el Tupasy Rapé, familias enteras avanzaron con oraciones, promesas y expresiones de agradecimiento. Al llegar al santuario, los peregrinos elevaron sus súplicas y renovaron su compromiso espiritual.
La jornada estuvo marcada por el recogimiento, la unidad y la esperanza, reafirmando una tradición religiosa profundamente arraigada en la comunidad














