La zona de Pedrozo, en Ypacaraí, vuelve a estar en el centro del debate sobre la seguridad vial tras el trágico accidente registrado el último fin de semana, que dejó cinco personas fallecidas. Ante la reiteración de siniestros, el ingeniero Arquímedes Delgado planteó una serie de medidas para reducir los riesgos en uno de los puntos más peligrosos de la ruta PY02.
Según Delgado, el problema no se limita al cruce de Pedrozo, sino que comienza varios kilómetros antes, en la cima del Cerro Caacupé, aproximadamente a la altura del kilómetro 48, donde se encuentra el Kurusu Peregrino.
El profesional explicó que desde ese sector comienza un descenso cuya pendiente supera el 12%, cuando las normas internacionales para una ruta nacional establecen como referencia un máximo cercano al 6%. Esta condición provoca que los vehículos, especialmente los camiones, adquieran una elevada velocidad debido a la gravedad y la inercia.
Como medida de seguridad, actualmente existe una rampa de escape destinada a los vehículos que pierden capacidad de frenado. Sin embargo, Delgado considera que una sola rampa puede resultar insuficiente, ya que un camión fuera de control puede superar el dispositivo y continuar su recorrido hasta alcanzar la zona poblada.
El ingeniero cuestionó además la instalación del semáforo ubicado en el cruce de Pedrozo. A su criterio, colocar un sistema de este tipo en un punto donde existe el riesgo de que un camión llegue sin control puede generar una situación de extrema peligrosidad.
Delgado señaló que la eliminación del semáforo, por sí sola, tampoco resolvería el problema. De igual manera, sostuvo que el paso sobrenivel que se está construyendo permitirá evitar cruces a nivel, pero no impedirá que un vehículo pesado fuera de control pueda impactar contra quienes se encuentren en la zona.
Como alternativa inmediata, propuso construir una segunda o incluso una tercera rampa de escape, además de habilitar un tercer carril exclusivo para camiones en el descenso. La idea es que los vehículos pesados puedan circular por un tramo separado y bajo una velocidad controlada.
El profesional recordó que esta propuesta ya había sido planteada al Ministerio de Obras Públicas y Comunicaciones (MOPC) hace más de 15 años. También sugirió instalar un puesto de control técnico en la zona del Kurusu Peregrino, donde se puedan verificar frenos, motor y peso de los camiones antes de iniciar el peligroso descenso.
Delgado estimó que en los últimos 30 años más de 100 personas habrían perdido la vida en accidentes registrados en el área. Por ello, consideró que las inversiones necesarias para mejorar la seguridad deben analizarse teniendo en cuenta el costo humano de los siniestros.
UNA VARIANTE COMO SOLUCIÓN DEFINITIVA
Como solución de fondo, el ingeniero planteó construir una nueva variante por el lado derecho del actual trazado de la ruta PY02. El proyecto comenzaría aproximadamente después del Kurusu Pablito y se separaría entre tres y cuatro kilómetros de la ruta existente para atravesar el cerro por una zona con pendientes más suaves.
Según su estimación, la nueva traza tendría aproximadamente 14 kilómetros y demandaría una inversión cercana a USD 20 millones. El objetivo sería evitar el pronunciado descenso actual y reducir considerablemente el riesgo de accidentes en Pedrozo y sus alrededores.
La propuesta también permitiría generar una nueva circunvalación para Caacupé, conectando posteriormente con sectores ubicados después del cementerio de la ciudad, en las proximidades del arroyo Irala.
Delgado sostuvo que una infraestructura de este tipo permitiría separar el tránsito de larga distancia de las zonas urbanas y pobladas, siguiendo modelos de circunvalación implementados en distintas ciudades del mundo.
Mientras tanto, el debate sobre las medidas de seguridad en Pedrozo cobra mayor urgencia tras el último accidente fatal. La discusión apunta ahora a encontrar soluciones que no solo permitan ordenar el tránsito, sino que reduzcan el riesgo de que un camión fuera de control vuelva a provocar una tragedia en el descenso del Cerro Caacupé.












