Por segundo año consecutivo, el gobierno de Santiago Peña votó en contra de la resolución de las Naciones Unidas que solicita poner fin al embargo económico de Estados Unidos a Cuba. La decisión se produjo en medio de un cambio en las posiciones diplomáticas internacionales y de un acercamiento de Paraguay a la administración de Donald Trump.
La Asamblea General de las Naciones Unidas (ONU) aprobó una resolución que insta a Estados Unidos a poner fin al embargo económico, comercial y financiero impuesto a Cuba. La propuesta obtuvo 130 votos a favor, 17 en contra y 25 abstenciones, en una votación que volvió a evidenciar las diferencias entre los países respecto a las sanciones contra la isla.
Paraguay, bajo la administración del presidente Santiago Peña, se ubicó nuevamente entre los países que rechazaron la resolución, respaldando así la continuidad de la política de sanciones de Washington hacia La Habana. Con este voto, el Gobierno paraguayo repitió la postura adoptada en 2025, cuando rompió con una tradición diplomática de más de tres décadas de acompañar las iniciativas que solicitaban el levantamiento del embargo.
Un cambio en la política exterior paraguaya
La decisión representa un giro en la posición histórica de Paraguay ante este tema. En noviembre de 2023, durante el primer año de gobierno de Peña, el país había votado a favor de la resolución que pedía el fin del bloqueo económico contra Cuba. En aquella ocasión, la iniciativa obtuvo 187 votos favorables y solo dos en contra, correspondientes a Estados Unidos e Israel.
Sin embargo, en 2025, Paraguay modificó su postura y se sumó al grupo de países que votaron contra la resolución. Este año volvió a mantener esa posición, en un contexto marcado por el fortalecimiento de los vínculos entre el Gobierno paraguayo y la administración del presidente estadounidense Donald Trump.
El cambio también se produce en un escenario internacional en el que Asunción ha acompañado otras posiciones de Washington en foros multilaterales, lo que genera atención sobre la orientación de la política exterior paraguaya y sus prioridades diplomáticas.
Menor respaldo internacional al levantamiento del embargo
Los resultados de la votación reflejaron una reducción del respaldo internacional a la resolución. Mientras que en 2025 la propuesta había conseguido 165 votos a favor, este año reunió 130, es decir, 35 apoyos menos.
Al mismo tiempo, los votos en contra aumentaron de siete a 17, mientras que 25 países optaron por abstenerse. Entre los Estados que rechazaron la iniciativa figuran Paraguay, Argentina, Ecuador, Costa Rica, Colombia, Ucrania, Lituania y Marruecos, entre otros.
Chile y Perú estuvieron entre los países que se abstuvieron. En el caso chileno, la representación diplomática argumentó que la situación cubana no puede atribuirse exclusivamente a factores externos, sino que también deben considerarse las restricciones internas vinculadas con las libertades y los derechos civiles.
Un embargo vigente desde hace 66 años
El embargo estadounidense contra Cuba comenzó formalmente en 1960 y, desde entonces, se convirtió en uno de los principales puntos de conflicto entre Washington y La Habana. Durante décadas, la Asamblea General de la ONU ha aprobado resoluciones que solicitan el levantamiento de las sanciones, aunque estas decisiones no son jurídicamente vinculantes para Estados Unidos.
La reiteración del voto paraguayo en contra de la resolución confirma el cambio de postura iniciado el año pasado y vuelve a situar al Gobierno de Santiago Peña junto a Estados Unidos en una cuestión de política internacional que históricamente había generado un amplio consenso dentro de las Naciones Unidas.














