NIÑOS HUÉRFANOS POR FEMINICIDIOS: EL ESTADO REFUERZA LA PROTECCIÓN Y LLAMA A PRIORIZAR LA PREVENCIÓN

El viceministro de Protección Integral de los Derechos del Niño, Niña y Adolescente, Eduardo Escobar Said, abordó la compleja situación de los niños y adolescentes que quedan huérfanos a causa de los feminicidios en el país, un fenómeno que calificó como profundamente violento y traumático, no solo para las víctimas directas, sino también para las denominadas víctimas secundarias: los hijos.

Durante una entrevista telefónica en el programa Queremos Saber, el viceministro explicó que el feminicidio genera secuelas emocionales, sociales y económicas de largo plazo. “No se trata solo del impacto psicológico inmediato, sino también de garantizar alimentación, vivienda, educación, salud y recreación, es decir, el desarrollo integral que todo niño merece”, señaló.

Escobar destacó que el Ministerio de la Niñez y la Adolescencia activa un dispositivo de respuesta inmediata tras cada caso de feminicidio. Este incluye la presencia en el lugar de los hechos, la articulación con defensores públicos de la niñez, el Ministerio Público y el acompañamiento directo a las familias que asumirán el cuidado de los niños. Según indicó, en todos los casos registrados hasta la fecha, los niños han quedado bajo el resguardo de familiares cercanos, como abuelos o tíos, y no existen casos de institucionalización en hogares de niños.

Respecto al impacto emocional, Escobar Said remarcó que la pérdida de la madre afecta de manera profunda el desarrollo de los niños, considerando el rol central que cumple la figura materna desde la gestación. En ese contexto, subrayó la importancia de la contención psicológica inmediata y a largo plazo, la cual se articula principalmente con el Ministerio de Salud Pública y, en algunos casos, con servicios privados, financiados mediante el apoyo económico estatal.

En los casos donde el agresor es el padre, ya sea porque se suicida o queda privado de libertad, los niños quedan automáticamente sin el cuidado de ambos progenitores. En estas situaciones, la familia materna suele asumir la custodia, con el acompañamiento del Ministerio de la Niñez.

Más allá de la atención y protección, el viceministro insistió en que la principal falencia del sistema está en la prevención. “Cuando el feminicidio ocurre, ya es tarde. El verdadero desafío como sociedad es evitar que suceda”, afirmó. En ese marco, destacó el trabajo coordinado con el Ministerio de la Mujer, el Ministerio del Interior, el Ministerio de Educación y otras instituciones, así como programas emblemáticos como Noviazgos sin Violencia.

Finalmente, Escobar Said resaltó el rol clave de los medios de comunicación en la construcción de conciencia ciudadana y en la desnaturalización de la violencia contra la mujer. “Este es un trabajo sostenido en el tiempo y una causa nacional que nos involucra a todos”, concluyó.