Las autoridades han identificado a Benicio Silva, alias Silva Hu, de 41 años, y a Carlos Miguel González Aguilera, de 29 años, conocido como Carlitos, como los principales sospechosos detrás de las 88 toneladas de marihuana prensada que fueron incautadas durante un amplio operativo en Saltos del Guairá, en el Departamento de Canindeyú.
La Operación Umbral se posiciona como uno de los impactos más significativos contra el narcotráfico en la historia nacional, destacando tanto por la cantidad de droga involucrada como por la compleja logística empleada por la red criminal.
De acuerdo con reportes iniciales, estos dos individuos serían los responsables de la vasta carga de marihuana capturada en el marco de la Operación Umbral, realizada en Saltos del Guairá.
Benicio Silva, un ex policía jubilado, posee un amplio historial delictivo relacionado con el tráfico de drogas. Fue arrestado en 2009 mientras aún servía en la fuerza, y nuevamente en 2022, después de haber estado fugitivo durante seis años. En 2024, tras recuperar su libertad por fallos judiciales, sobrevivió a un intento de asesinato en su residencia.
Por otro lado, Carlitos González es hermano de Sergio Daniel González Aguilera, de 25 años, quien resultó abatido en el curso de la Operación Umbral al resistirse a los agentes de la Secretaría Nacional Antidrogas (Senad) y a los militares del Comando de Operaciones de Defensa Interna (CODI).
El fiscal Abelino Bareiro Aguirre, de la Unidad de Narcotráfico en Saltos del Guairá, confirmó que personal de la Senad le proporcionó información extraoficial sobre la implicación de ambos sospechosos en la carga. No obstante, enfatizó que aún no ha recibido un informe oficial por escrito, razón por la cual no se han girado órdenes de captura.
El convoy narco más grande documentado en el país
En la noche del 2 de diciembre, la organización criminal transportaba una convoy conformado por tres camiones —uno de ellos de doble eje—, 14 camionetas y dos vehículos particulares.
El operativo tuvo lugar en el kilómetro 2 de Saltos del Guairá, donde se interceptó el cargamento que se dirigía hacia un puerto ilegal a orillas del río Paraná, con destino final en Brasil.
La Operación Umbral se consolida como uno de los golpes más contundentes al narcotráfico en la historia del Paraguay, tanto por el volumen de la sustancia como por el sofisticado despliegue logístico de los delincuentes.















