El exdiputado Orlando Arévalo, afiliado al movimiento Honor Colorado de la ANR, permanece en la unidad de cuidados intensivos del Centro Médico Bautista en Asunción, donde fue ingresado la noche del miércoles 26 de febrero de 2025. Su esposa, Carolina González, concejala de Lambaré, también estuvo en la misma área, pero ya fue trasladada a una sala común, aunque continúa bajo observación médica. Según los primeros informes, ambos habrían sufrido una intoxicación tras la aplicación de un tratamiento vitamínico intravenoso.
El caso tomó relevancia pública tras conocerse que la pareja comenzó a presentar síntomas graves pocas horas después de recibir el sueño. Carolina González fue la primera en manifestar fiebre alta, seguida por el exlegislador, lo que llevó a su traslado urgente al sanatorio privado. Blanca Arévalo, abogada de González, explicó en una entrevista con radio Monumental 1080 que el incidente se originó por una infección bacteriana relacionada con el procedimiento. “No fue algo estético, sino una vitamina administrada mediante suero, y probablemente hubo una contaminación en ese proceso”, precisó.
Un tratamiento con consecuencias inesperadas
El episodio ocurrió tras una sesión de administración de vitaminas en la tarde del miércoles. Aunque este tipo de procedimientos suele ser rutinario, en este caso derivó en una emergencia médica que mantiene a Orlando Arévalo en estado delicado, mientras su esposa muestra signos de recuperación. Las autoridades aún no han determinado las circunstancias exactas de la contaminación, pero el hecho abrió interrogantes sobre la seguridad de este tipo de prácticas.
Desmentido policial y contexto judicial
Inicialmente, circuló la versión de que la pareja había llegado al sanatorio acompañada de una comitiva policial, rumor que fue descartado por el comisario Nelson Garay, jefe de la Comisaría 17ª de Lambaré. “No hubo intervención policial. El abogado presente en la vivienda nos informó que ambos tuvieron problemas de salud, pero no dio detalles precisos”, señaló Garay, quien acudió al domicilio tras consultas de la prensa. El comisario agregó que, hasta el momento, no existe ninguna denuncia formal relacionada con el incidente.
El caso de Arévalo y González no solo llama la atención por su estado de salud, sino también por el trasfondo judicial que los rodea. El exdiputado, cuya renuncia fue aceptada por la Cámara de Diputados la semana pasada, está bajo investigación de la Fiscalía por presunto lavado de dinero, asociación criminal y otros delitos. La causa se originó tras una denuncia de una constructora que refaccionó su vivienda por un monto de 2.400 millones de guaraníes, obra que habría sido pagada parcialmente en efectivo y sin facturación, según los señalamientos.
Además, Arévalo estuvo vinculado al escándalo de los chats de Eulalio “Lalo” Gomes, donde se lo señala por supuestamente influir en favor de fiscales y juezas enjuiciadas durante su gestión como titular del Jurado de Enjuiciamiento de Magistrados (JEM). Su esposa, por su parte, también figura en la mira de la Justicia en el marco de estas acusaciones.
Un capítulo más en una trayectoria polémica
La internación de la pareja coincide con un momento de alta exposición para Orlando Arévalo, quien dejó su banca parlamentaria tras una renuncia aprobada por unanimidad. En su lugar, asumirá Saúl González Rojas. Mientras tanto, el estado de salud del exlegislador sigue siendo el foco de atención, en un caso que combina misterio médico y controversias legales.
Por ahora, las autoridades sanitarias y judiciales no han emitido pronunciamientos adicionales, pero el incidente promete mantener a esta pareja en el centro del debate público en los próximos días.















