Marta Aguayo, la joven moza que auxilió a la madre del presidente Santiago Peña tras un atragantamiento en un restaurante, fue desvinculada de su empleo. Según contó, la noticia de su despido la tomó por sorpresa: “Ayer me llamaron a la oficina, me hicieron firmar mi desvinculación y me indemnizaron, pero no me explicaron el motivo”, relató.
Al solicitar una aclaración, sus superiores guardaron silencio. Marta llevaba apenas cuatro meses trabajando en el local y asegura que nunca había tenido inconvenientes laborales.
La joven está convencida de que su despido está ligado a la repercusión mediática del caso: “Me quedé sin trabajo por salvar una vida”, dijo visiblemente afectada durante una entrevista con la 1020 AM.
Asegura que incluso consultó con sus jefes si podía hablar con la prensa, con el fin de evitar la concentración de medios en el restaurante, y que recibió su aprobación. Además, sostiene que la empresa habría filtrado el video que muestra la maniobra que permitió asistir a la mujer.
Antes de ser despedida, Marta notó cambios en su trato laboral, incluyendo modificaciones repentinas en sus horarios que afectaban sus estudios.
Actualmente, la situación es complicada: la joven depende únicamente de su trabajo como paramédica para cubrir sus gastos y los medicamentos de su padre, quien padece problemas cardíacos. Lo que hace meses la convirtió en una heroína, hoy la deja sin empleo y con incertidumbre.














