Los gremios docentes anunciaron este miércoles la convocatoria a una huelga nacional los días 24 y 25 de marzo, en coincidencia con el tratamiento del proyecto de reforma de la Caja Fiscal en el Congreso. La medida de fuerza se realizará mientras el Senado analiza la iniciativa, que de no ser tratada podría quedar sancionada de forma ficta con la versión aprobada por la Cámara de Diputados. No obstante, los dirigentes aseguraron que el inicio de clases está garantizado para el próximo 23 de febrero.
El proyecto de ley plantea elevar la edad de jubilación docente a 57 años con un mínimo de 25 años de aporte para acceder a la jubilación ordinaria. En tanto, para la jubilación extraordinaria se establece una edad mínima de 55 años y 30 años de aporte. Estos cambios generaron el rechazo de los sindicatos, que consideran que la reforma afectará las condiciones laborales y previsionales del sector educativo.
El anuncio fue realizado por referentes sindicales como Silvio Piris, de la Federación de Educadores del Paraguay, y Gabriel Espínola, secretario general de la Organización de Trabajadores de la Educación, tras una reunión mantenida con senadores y con el ministro de Educación, Luis Ramírez. Piris afirmó que las clases comenzarán con normalidad el 23 de febrero, pero que el sector se organizará para una “gran movilización” a finales de marzo.
Por su parte, Rafael Resquín, titular de la Unión Nacional de Educadores – Sindicato Nacional, sostuvo que los líderes sindicales tienen la responsabilidad de dar respuestas a los docentes y procurar que la medida sea “lo menos traumática” posible. Agregó que el debate no se limita únicamente a la Caja Fiscal, sino que impacta en el estado general del sistema educativo y en las condiciones de trabajo de los maestros.














