El Club Universal ha alcanzado un logro histórico al coronarse campeón de la liga enena de fútbol tras 14 años de espera. En una final vibrante, el equipo dirigido por Hugo Barreto se enfrentó al Nueva Estrella, un rival aguerrido que complicó el camino hacia la victoria. La definición a través de penales generó una dosis extra de adrenalina, pero el triunfo final dejó a los jugadores y aficionados desbordados de alegría.
Barreto destacó la emoción de la victoria, especialmente al comparar esta consagración con la amarga derrota del año anterior. «Este campeonato tenía un sabor especial, no solo por el logro deportivo, sino también por la historia del club», afirmó. El Club Universal no es solo un equipo de fútbol; es una institución con más de medio siglo de historia en el fútbol de Itapúa, y ha sido un referente para muchos jóvenes que sueñan con representar a la región.
En el aniversario del club, celebrado en mayo, se rindió homenaje a figuras clave de su historia, como la familia Taza, que contribuyó con la donación de tierras y el financiamiento necesario para el crecimiento del club. Este gesto permitió que el Universal pasara de ser un simple club social a convertirse en una institución con una fuerte identidad futbolística. Además, el club recordó con cariño a Quintín Daniel Candia, secretario general del club, quien falleció el año anterior, pero cuya memoria sigue viva entre los miembros y simpatizantes.
La afición también tuvo un papel fundamental en el campeonato, como explicó Barreto. La asistencia a los partidos es variable, pero la pasión por el fútbol encarnaceno es innegable, especialmente cuando el equipo va tomando ritmo durante la competencia. A pesar de las dificultades iniciales, la presencia de los seguidores del club y la rivalidad con equipos como Nueva Estrella hicieron de la final un evento único.
El éxito de Universal no solo se debe a la dedicación de sus jugadores y cuerpo técnico, sino también al sólido trabajo en sus divisiones inferiores. Con un enfoque en el desarrollo de talentos locales, el club ha logrado mantener una base de jugadores comprometidos que continúan entrenando y jugando en diversas categorías formativas, lo que le da una ventaja competitiva sobre otros clubes.
Hugo Barreto, en su intervención, aprovechó para agradecer a todos los aficionados que se hicieron presentes en el estadio durante la final, subrayando que la verdadera victoria es la unión y el apoyo incondicional de la hinchada. «Hicieron una fiesta de este partido, y por eso estamos agradecidos y felices», concluyó.
El título obtenido por el Club Universal es un testimonio de su perseverancia y el amor por el fútbol, además de ser una muestra del compromiso con la comunidad de Encarnación y la región de Itapúa. Con una historia rica en logros y sacrificios, el club se sigue posicionando como un pilar fundamental del fútbol local, y su futuro parece tan prometedor como su pasado.















