La iniciativa tiene como objetivo principal informar y orientar a profesionales de la belleza sobre los alcances de la normativa, que busca formalizar el rubro, establecer criterios claros para el ejercicio laboral y promover la recategorización de quienes se desempeñan en el área. La ley también contempla mecanismos para reconocer la experiencia de trabajadores empíricos, permitiéndoles acceder a certificaciones oficiales que respalden su trayectoria.
Lilian Sosa, junto a Rubén Montiel y Patricia González, integrantes de la Asociación Estilistas del Sur, destacaron la relevancia de esta normativa para el crecimiento del sector. Señalaron que uno de los puntos clave es la creación de un registro profesional, que permitirá ordenar la actividad y brindar mayor seguridad tanto a trabajadores como a clientes.
Asimismo, explicaron que la ley introduce la figura del profesional independiente, quien presta servicios en salones sin relación de dependencia directa, pudiendo facturar por sus trabajos. En estos casos, el aporte al sistema de seguridad social será voluntario, lo que representa una modalidad más flexible para quienes optan por este esquema laboral.
Otro aspecto importante es el proceso de certificación ocupacional, impulsado en conjunto con instituciones como el SNPP y el Ministerio de Industria y Comercio. Este mecanismo permitirá evaluar y certificar competencias en distintas áreas como peluquería, barbería y manicura, con requisitos mínimos como contar con al menos cinco años de experiencia en el rubro.
Desde la organización remarcaron que esta ley no busca excluir a trabajadores, sino incluirlos dentro de un marco legal que garantice mejores condiciones laborales y eleve el nivel profesional del sector. Además, destacaron que Paraguay se posiciona como uno de los países pioneros en la región en avanzar hacia la formalización integral de la industria de la belleza.














