Boca Juniors sufrió un duro golpe en la Copa Libertadores tras caer 1-0 ante Cruzeiro, en un encuentro marcado por la polémica expulsión de Adam Bareiro, que dejó al equipo argentino con un hombre menos desde el final del primer tiempo.
La jugada que cambió el rumbo del partido llegó tras una segunda tarjeta amarilla mostrada por el árbitro Esteban Ostojich, luego de un presunto manotazo del delantero en la disputa de una pelota. La decisión generó fuertes reclamos del plantel xeneize, que cuestionó tanto la sanción como la primera amonestación recibida por el jugador.
En medio de la tensión y tras la derrota que cortó un invicto de 14 partidos, Bareiro utilizó sus redes sociales para realizar una autocrítica por su reacción en el encuentro, asumiendo la responsabilidad de lo ocurrido dentro del campo de juego.
“Solamente perdón a mis compañeros y a la gente de Boca… hoy seguramente fallé y me toca tragar, pero voy a trabajar mis errores”, expresó el delantero, en un mensaje que rápidamente generó repercusión entre los hinchas y en el mundo del fútbol.














