La frontera entre Brasil y Paraguay se consolida como un corredor clave para el tráfico de vehículos robados. En un reciente operativo, la Policía Rodoviaria Federal recuperó una camioneta Toyota Hilux sustraída en Medianeira, en la aduana del Puente Internacional de la Amistad.
El vehículo fue interceptado el lunes por la noche, alrededor de las 20:30, poco después del robo. Estaba conducido por un hombre de 30 años, acompañado por otro de 28, quienes confesaron que planeaban llevar la camioneta a Paraguay a cambio de 5.000 reales (aproximadamente G. 6.500.000). Ambos fueron arrestados y trasladados a la Comisaría de Policía Civil de Foz de Yguazú.
Este caso se suma a otros dos asaltos similares ocurridos la semana pasada en Foz de Yguazú, donde bandas de robacoches emplearon tácticas idénticas. El miércoles, Ilse Antunes, de nacionalidad paraguaya, fue interceptada al salir del Super Muffato. Dos hombres armados la obligaron a subir a su camioneta Nissan Frontier con matrícula paraguaya, la llevaron a una zona marginal y la abandonaron. “Aún estoy en shock. Apenas pagué tres cuotas de mi vehículo y me lo robaron. Por suerte, lo recuperaron”, expresó Antunes.
Menos de una hora después del robo, Fabio Rodrigues Junior (26) fue detenido en la zona primaria del Puente de la Amistad, en Ciudad del Este, mientras intentaba cruzar el vehículo a Paraguay. Aduaneros y militares de la Base Naval lo capturaron durante un control de rutina. El fiscal Luis Fernando Escobar lo imputó por reducción y exposición al peligro en el tránsito terrestre.
El domingo, otro caso similar involucró a la profesora brasileña Helena Paula Domingues Carvalho, asaltada en un supermercado del barrio Boicy. Tres hombres armados la retuvieron, la llevaron a un descampado en Tres Lagoas y la maniataron. Aunque su camioneta Ford Territory fue enviada a Paraguay, ella logró liberarse gracias a que uno de los asaltantes aflojó sus ataduras. “Pensé que iba a morir allí, en el bosque”, relató.
A pesar de las recuperaciones de vehículos por parte de las autoridades, el tráfico ilícito persiste en la frontera, con una notable participación de ciudadanos paraguayos. El Puente de la Amistad se mantiene como un punto crítico del crimen organizado transnacional.















