El vicepresidente de la República, Pedro Alliana, en ejercicio de la Presidencia, solicitó al ministro de la Secretaría de Emergencia Nacional (SEN), Arsenio Zárate, intensificar la asistencia a las familias afectadas por las inundaciones provocadas por la crecida de los ríos, principalmente en Ayolas, departamento de Misiones, y Cerrito, en Ñeembucú.
El pedido fue realizado durante una reunión desarrollada este jueves en la sede de la Vicepresidencia, donde ambas autoridades analizaron la situación de las poblaciones afectadas y coordinaron acciones para reforzar la ayuda humanitaria, con la provisión de alimentos, abrigos y atención médica.
A través de sus redes sociales, Alliana señaló que la prioridad del Gobierno es acompañar a las familias damnificadas y garantizar que reciban la asistencia necesaria ante las dificultades ocasionadas por las inundaciones.
Miles de familias afectadas en Ayolas
El ministro de la SEN, Arsenio Zárate, informó que aproximadamente 5.000 familias se encuentran afectadas por la crecida del río Paraná. Según explicó, la situación más compleja se registra en el departamento de Misiones, especialmente en Ayolas.
En esta localidad, alrededor de 2.000 familias se encuentran en el albergue habilitado por la SEN, mientras que una cantidad similar permanece en viviendas de familiares, de acuerdo con los datos proporcionados por el titular de la institución.
El nivel del río Paraná llegó a los 6,45 metros en el puerto de Ayolas, superando ampliamente la cota normal de 1,80 metros y el nivel de inundabilidad establecido en 4,50 metros. Posteriormente, el informe hidrológico de la Entidad Binacional Yacyretá (EBY) reportó un descenso a 6,20 metros.
Aunque el nivel del río comenzó a bajar, las autoridades mantienen la alerta ante la previsión de un nuevo repunte en los próximos días, en un escenario influenciado por las condiciones climáticas asociadas al fenómeno de El Niño.
Cerrito permanece afectada por las inundaciones
Otra de las localidades que genera preocupación es Cerrito, en el departamento de Ñeembucú, donde la inundación de los caminos de acceso y salida dejó aislada a la comunidad.
El general Gustavo Arza, comandante del Comando Logístico de las Fuerzas Armadas y coordinador de las tareas de asistencia humanitaria, estimó que entre 800 y 1.000 personas, distribuidas en unas 230 familias, están afectadas por la situación.
Además de las dificultades para la circulación, la localidad registró cortes en el suministro eléctrico y lluvias intensas durante la jornada, condiciones que complican aún más la situación de los pobladores.
Ante este panorama, las instituciones involucradas continúan coordinando acciones para asistir a las familias damnificadas y responder a las necesidades de las comunidades afectadas por las crecientes de los ríos.














