ALFARO ADVIERTE QUE EL FÚTBOL PARAGUAYO SIGUE SIN MOSTRAR GRANDES CAMBIOS

El seleccionador de Paraguay, Gustavo Alfaro, señaló que el fútbol local mantiene prácticamente las mismas condiciones que el año pasado, pese al informe que presentó a los clubes con el objetivo de contribuir al crecimiento del jugador paraguayo.

El entrenador explicó que, tras una nueva evaluación, encontró pocas variaciones en el panorama general del fútbol nacional. Según indicó, algunos aspectos mejoraron levemente, mientras que otros retrocedieron, pero los parámetros generales continúan siendo similares.

Alfaro recordó que el año pasado compartió con los clubes su diagnóstico sobre el estado del fútbol paraguayo, con la intención de aportar su experiencia y plantear aspectos que necesitaban atención. Sin embargo, afirmó que no recibió una devolución sobre el informe presentado.

“Nosotros volvimos a evaluar ahora el fútbol local y prácticamente está en los mismos parámetros”, expresó el técnico, quien consideró que todavía existen cuestiones estructurales que deben analizarse.

En ese sentido, el seleccionador sostuvo que el fútbol paraguayo necesita abrir un debate sobre sus objetivos y las condiciones necesarias para alcanzarlos. Mencionó que Paraguay ocupa el sexto lugar entre las selecciones sudamericanas en el ranking FIFA y en la valorización de sus planteles, además de contar con una cantidad limitada de futbolistas en el fútbol europeo.

Alfaro también cuestionó las expectativas deportivas que se plantean sin considerar la realidad actual del fútbol nacional. Afirmó que su deseo es que Paraguay aspire a ser campeón, pero remarcó que para alcanzar ese objetivo es necesario analizar qué cambios deben implementarse.

Otro de los puntos que manifestó su preocupación es la falta de continuidad de los entrenadores en sus respectivos clubes. Para Alfaro, la costumbre de despedir a los técnicos cuando los resultados no acompañan puede perjudicar el desarrollo de proyectos deportivos a largo plazo.

“Hay que apostar a los procesos”, enfatizó, al defender la importancia de dar tiempo a los entrenadores para trabajar, consolidar sus ideas y construir equipos competitivos.

Finalmente, el técnico advirtió que no se debe normalizar la salida de un entrenador ante cada resultado adverso, ya que ningún proyecto puede garantizar victorias todos los fines de semana. A su criterio, el fútbol paraguayo necesita mayor estabilidad, planificación y un debate profundo para impulsar mejoras sostenibles.