La propuesta de reducir la jornada laboral semanal de 48 a 40 horas permanece en comisiones del Senado paraguayo, sin avances en su tratamiento. El senador José Oviedo insiste en la iniciativa, que plantea una aplicación gradual durante cuatro años y sin reducción salarial.
Mientras Brasil avanza en el debate sobre la reducción de la jornada laboral, en Paraguay la propuesta legislativa para pasar de 48 a 40 horas semanales continúa sin prosperar en el Congreso Nacional, en medio de diferencias entre los sectores empresariales, los trabajadores y las autoridades del Gobierno.
En Brasil, el Senado aprobó recientemente una propuesta para reducir la carga horaria de 44 a 40 horas semanales, con dos días de descanso y sin recorte salarial. La medida vuelve a poner en discusión las condiciones laborales en la región y el tiempo que los trabajadores destinan a sus actividades profesionales.
El proyecto paraguayo sigue en comisiones
En Paraguay, la legislación vigente establece una jornada máxima de 48 horas semanales para el trabajo diurno, con un límite de ocho horas diarias. Para el trabajo nocturno, el máximo es de 42 horas semanales y siete horas por día.
La iniciativa para reducir la jornada a 40 horas fue presentada a finales de 2024 por el senador José Oviedo. Sin embargo, el proyecto no logró avanzar debido, entre otros factores, a la oposición manifestada por representantes del sector empresarial.
Actualmente, la propuesta denominada “Que establece las 40 horas laborales semanales y deroga varios artículos de las leyes laborales para su plena vigencia” permanece en las comisiones de Asuntos Constitucionales, Legislación, Derechos Humanos, Salud Pública y Desarrollo Social del Senado.
El senador Oviedo lamentó la falta de avances y señaló que, pese a las gestiones realizadas, sus colegas no han demostrado intención de tratar la iniciativa.
El legislador explicó que la discusión sobre la reducción de la jornada laboral responde a una tendencia internacional vinculada con la salud, el bienestar y la calidad de vida de los trabajadores. También sostuvo que la experiencia de otros países demuestra que la propuesta puede ser considerada en Paraguay.
Gobierno y empresarios mantienen reparos
La iniciativa genera posiciones contrapuestas. Mientras sectores de trabajadores y promotores del proyecto defienden la reducción del horario laboral, representantes empresariales han expresado preocupación por sus posibles efectos sobre los costos y la organización de las actividades económicas.
Por su parte, la ministra de Trabajo, Mónica Recalde, había manifestado que Paraguay todavía no estaría preparado para implementar una reducción de esta naturaleza. Como alternativa, planteó avanzar en el aumento de los días de vacaciones anuales.
Ante este escenario, Oviedo afirmó que busca sumar aliados dentro del sector empresarial para retomar el análisis de la propuesta y abrir un nuevo espacio de discusión.
¿Cómo se aplicaría la reducción de la jornada?
El proyecto plantea una implementación gradual, con el objetivo de evitar cambios abruptos en la organización del trabajo. La reducción se desarrollaría durante cuatro años, de acuerdo con el siguiente esquema:
- Primer año: jornada máxima de 46 horas semanales.
- Segundo año: 44 horas semanales.
- Tercer año: 42 horas semanales.
- Cuarto año: 40 horas semanales.
Según la propuesta, la aplicación efectiva comenzaría cuatro meses después de la publicación de la ley, mientras que la reducción se completaría al término de los cuatro años previstos. La iniciativa contempla mantener los salarios, pese a la disminución progresiva de las horas trabajadas.
Los posibles beneficios para trabajadores y empresas
La asesora Mercedes Canese sostuvo que existen estudios que señalan beneficios asociados con la reducción de la jornada laboral, entre ellos mejoras en la productividad, las ventas y la creatividad, además de una disminución de los errores de producción.
También mencionó posibles efectos positivos sobre el clima laboral, el ausentismo por motivos de salud y el equilibrio entre el trabajo, la vida familiar y el descanso.
Los defensores de la propuesta consideran que disponer de más tiempo libre puede contribuir al bienestar de los trabajadores sin necesariamente perjudicar el rendimiento de las empresas. No obstante, los resultados pueden variar según el sector económico, la organización del trabajo y las condiciones de implementación.
Con el avance del debate en Brasil, el senador Oviedo considera que podría abrirse una nueva oportunidad para discutir la reducción de la jornada laboral en Paraguay. Por ahora, la iniciativa continúa pendiente de tratamiento en el Senado, sin una fecha definida para su consideración.














