El presidente de Ucrania, Volodimir Zelensky, cuestionó el entendimiento entre Donald Trump y Vladimir Putin para el suministro de combustible ruso y vinculó el anuncio con un ataque contra edificios residenciales en Zaporizhzhia, que dejó 17 muertos, entre ellos tres niños, y 16 heridos, según el balance citado por las autoridades ucranianas.
El presidente ucraniano, Volodimir Zelensky, acusó este sábado a Rusia de intensificar sus ataques contra la población civil, luego de que fuerzas rusas bombardearan edificios residenciales en la ciudad de Zaporizhzhia. El mandatario relacionó la ofensiva con el reciente anuncio de un acuerdo entre Estados Unidos y Rusia para el suministro de diésel.
“Hoy Rusia expresó su agradecimiento por el levantamiento de las sanciones a las exportaciones de diésel al lanzar cinco bombas guiadas contra edificios residenciales de Zaporizhzhia”, expresó Zelensky en una publicación en la red social X.
De acuerdo con el balance difundido en el reporte, el bombardeo dejó 17 fallecidos, entre ellos tres niños, y 16 personas heridas. Las autoridades informaron que cinco bombas aéreas guiadas impactaron contra dos edificios de viviendas, mientras los equipos de emergencia continuaban las tareas de búsqueda y rescate entre los escombros.
Zelensky pidió aumentar la presión sobre Moscú
El mandatario ucraniano sostuvo que los ataques rusos alcanzaron 13 regiones del país y provocaron daños en viviendas, infraestructura y dependencias ferroviarias.
Ante esta situación, reclamó medidas internacionales más firmes para obligar a Moscú a detener la guerra y defendió la capacidad de Ucrania para realizar operaciones militares de largo alcance como respuesta a las ofensivas rusas.
Zelensky también expresó sus condolencias a los familiares de las víctimas y agradeció a los equipos que participan en las tareas de asistencia y rescate.
La región de Zaporizhzhia, ubicada en el sureste de Ucrania y próxima a la línea del frente, permanece entre las zonas expuestas a los ataques en el marco del conflicto iniciado con la invasión rusa a gran escala en febrero de 2022.
El acuerdo sobre el diésel generó cuestionamientos
La ofensiva se produjo un día después de que el presidente estadounidense, Donald Trump, anunciara un entendimiento con su par ruso, Vladimir Putin, para la provisión de diésel destinado al mercado estadounidense y otros destinos.
Según lo anunciado por Trump, los envíos incluirían más de 300.000 toneladas de combustible de manera inmediata, otras 500.000 toneladas en noviembre y nuevos volúmenes en etapas posteriores.
Zelensky cuestionó la iniciativa al considerar que podría favorecer económicamente al Kremlin y facilitar la continuidad de sus operaciones militares. El mandatario advirtió que una reducción de la presión internacional sobre Rusia podría interpretarse como una señal favorable para prolongar el conflicto.
Además, criticó las conversaciones mantenidas en Miami entre representantes estadounidenses, entre ellos Steve Witkoff y Jared Kushner, y funcionarios ucranianos, al manifestar su preocupación por el rumbo de las negociaciones.
La Unión Europea también cuestionó la flexibilización de las sanciones
La jefa de la diplomacia europea, Kaja Kallas, se sumó a las críticas y sostuvo que la suspensión de las sanciones vinculadas al diésel ruso proporcionaría a Moscú mayores ingresos para financiar la guerra.
“La suspensión de las sanciones al diésel ruso proporciona a Moscú más ingresos para financiar la guerra. Este no es el momento de bajar la presión sobre Rusia, y Europa no lo hará”, afirmó Kallas.
Las declaraciones reflejan las diferencias entre los actores internacionales sobre las medidas económicas que deben aplicarse a Rusia, mientras continúan los ataques aéreos y los enfrentamientos en el territorio ucraniano.
A más de cuatro años y medio del inicio de la invasión a gran escala, la guerra continúa sin una solución diplomática definitiva y con la población civil entre los principales afectados por las ofensivas.













