Petropar tiene bajo su control más de 6,1 millones de hectáreas distribuidas en seis bloques petroleros del Chaco paraguayo, pero hasta ahora no logró concretar la exploración ni atraer a una empresa privada que asuma los trabajos.
Las áreas fueron asignadas entre 2016 y 2020 y están destinadas a la búsqueda de hidrocarburos mediante un esquema en el que empresas privadas deben aportar la inversión y asumir el riesgo.
Sin embargo, la Ronda Abierta Petropar no consiguió hasta el momento cerrar contratos con operadores internacionales. La propia estatal identificó problemas en la información geológica disponible, las condiciones fiscales y el modelo de adjudicación.
Ante esta situación, Petropar prepara una nueva estrategia y convocó una consultoría internacional por unos US$ 837.566 para revisar el modelo contractual y relanzar la búsqueda de inversores.
Mientras tanto, Paraguay continúa dependiendo de la importación de combustibles y los millones de hectáreas asignados a la estatal siguen sin traducirse en perforaciones exploratorias.













