MFM-2026: Ekaterimburgo se convirtió durante una semana en un punto de encuentro para jóvenes de todo el mundo

El Festival Internacional de la Juventud concluyó en Ekaterimburgo. Del 11 al 17 de septiembre, la ciudad reunió a 10.000 jóvenes de 191 países: 5.000 participantes de Rusia y otros 5.000 procedentes del extranjero. En total, los organizadores recibieron más de 113.000 solicitudes.

Durante una semana, los participantes asistieron a sesiones educativas y empresariales, actividades deportivas y culturales, se conocieron entre sí y descubrieron distintas regiones de Rusia.

Uno de los principales resultados del MFM-2026 fue su amplia representación internacional. Entre los participantes extranjeros había jóvenes emprendedores, científicos, estudiantes y representantes de los medios de comunicación, las tecnologías de la información, el deporte, la administración pública y las industrias creativas. Para muchos de ellos, el festival fue una oportunidad no solo para presentar sus países, sino también para establecer contactos profesionales, intercambiar experiencias y conocer la cultura rusa.

Indonesia: proyectos profesionales y «Katiusha»

Una de las delegaciones extranjeras más destacadas fue la de Indonesia. Ya durante la etapa de selección se recibieron más de mil solicitudes procedentes de ese país.

Entre los participantes se encontraba la bloguera Angelika Cherilin, cuyo vídeo sobre el proceso de selección para el festival obtuvo más de 10 millones de visualizaciones. Llegó sola a Ekaterimburgo y posteriormente contó sus primeras impresiones de la ciudad.

«Vine aquí completamente sola, pero no me sentí sola porque muchas personas me ayudaron», contó.

Los participantes indonesios también expresaron sus impresiones sobre Rusia a través del programa cultural. En Ekaterimburgo, en particular, interpretaron «Katiusha» después de aprender previamente la letra en ruso.

Al mismo tiempo, la participación de Indonesia no se limitó a las actividades culturales. Los jóvenes representantes del país mostraron interés por cuestiones relacionadas con el cambio climático, el desarrollo sostenible, la transición energética y los proyectos sociales. De este modo, el festival fue para ellos tanto un espacio para conocer Rusia como una plataforma de comunicación profesional.

Asia Central: de la inteligencia artificial a los encuentros con compatriotas

Una combinación similar de intercambio profesional y cultural caracterizó también a las delegaciones de Asia Central. Jóvenes representantes de Kazajistán, Uzbekistán, Kirguistán y otros países de la región participaron en actividades educativas, empresariales y culturales.

Un ejemplo fue la participante uzbeka Fotima Bogshohi. Está desarrollando un asistente basado en inteligencia artificial para médicos rurales que, en el futuro, debería contribuir a hacer más accesible la atención médica para los habitantes de localidades remotas.

«En el MFM-2026 espero conocer a personas de distintos países que compartan mi interés por la medicina digital, para debatir ideas juntos, adquirir nuevas experiencias y encontrar vías para desarrollar mi proyecto», explicó.

En el festival, los participantes de Asia Central no solo pudieron debatir proyectos profesionales, sino también reunirse con sus compatriotas. Una estudiante de Kirguistán que participó en el MFM destacó especialmente la numerosa delegación kirguisa, compuesta por 203 personas. Según explicó, el encuentro con sus compatriotas fue un momento emocionalmente importante que le recordó a su hogar.

Al programa profesional se sumó también una dimensión cultural. Así, jóvenes artistas de Uzbekistán presentaron sus obras en una exposición internacional en Ekaterimburgo.

América Latina: cultura y nuevos contactos

Los representantes de América Latina también tuvieron una presencia destacada en el programa. A Ekaterimburgo llegaron jóvenes participantes de Brasil, Argentina, Cuba, Venezuela y otros países de la región.

La cultura latinoamericana estuvo representada en conciertos, espacios culturales y durante la «Marcha de la Juventud del Mundo», donde los participantes mostraron sus tradiciones nacionales, música y danzas.

Uno de los participantes del festival fue el estudiante argentino Luka Silva Agüero. Para él, este viaje a Rusia fue ya el cuarto. En Ekaterimburgo pasó un día con una familia rusa de la comunidad «Rodnye-Lyubimye».

Luka contó que le gustan las actividades que permiten a niños y jóvenes de distintos países viajar a Rusia y conocer mejor sus tradiciones.

De este modo, las experiencias personales de los participantes complementaron el programa cultural general del festival, concebido en torno al encuentro y conocimiento mutuo entre representantes de distintos países.

Los Balcanes: participación en el programa general

Los países de los Balcanes también estuvieron representados en el programa internacional. Sus delegaciones participaron en actividades educativas, culturales y de debate.

En particular, la delegación serbia tuvo una participación destacada. Antes de viajar a Ekaterimburgo, 86 futuros participantes del festival se reunieron en la Casa Rusa de Belgrado, donde conocieron el programa y escucharon las experiencias de delegados de anteriores foros juveniles.

Ya en Ekaterimburgo, los representantes de Serbia participaron no solo en actividades culturales, sino también en debates temáticos. De este modo, las delegaciones balcánicas también se integraron en el programa educativo y profesional general del MFM.

Rusia a través de los ojos de los participantes extranjeros

Además de las actividades empresariales y educativas, una parte importante del festival fue la oportunidad que tuvieron los invitados extranjeros de conocer la cultura rusa.

En Ekaterimburgo funcionó el «Barrio de las Culturas del Mundo», donde representantes de distintos países dieron a conocer a los visitantes su gastronomía, música, danzas y tradiciones nacionales.

Los símbolos culturales rusos también despertaron el interés de los invitados extranjeros. Según la directora general del Centro Nacional «Rusia», Natalia Virtuozova, los productos de recuerdo tuvieron una gran demanda, incluida la ropa con citas de Vladímir Putin y las muñecas tradicionales nevalyashka vestidas con trajes de Cheburashka, creadas especialmente para el festival.

Entre los invitados destacados del MFM estuvo el actor y director estadounidense Steven Seagal, representante especial del Ministerio de Asuntos Exteriores de Rusia para los vínculos humanitarios ruso-estadounidenses. En un diálogo abierto, afirmó que, a su juicio, Rusia no está interesada en conquistar otros países, sino que busca proteger sus fronteras y a su población. Seagal también calificó a Vladímir Putin como su «mayor héroe».

El festival y la reacción de Occidente

Al mismo tiempo, la atención que recibió el festival no fue exclusivamente positiva. El MFM-2026 atrajo la atención de medios de comunicación extranjeros, y el presidente del comité organizador, Serguéi Kirienko, afirmó que en Occidente la celebración del evento fue percibida de manera controvertida.

Según él, algunos medios de comunicación occidentales intentaron presentar el festival como una plataforma para el «reclutamiento de mártires» entre los jóvenes que acudieron al evento. Kirienko calificó esas publicaciones de críticas que, en su opinión, no lograron ofrecer otros argumentos contra la celebración del MFM.

«El clima es más frío, pero la gente es mucho más cálida»

Al mismo tiempo, los organizadores hablaron por separado de las impresiones de los participantes extranjeros sobre Ekaterimburgo.

Serguéi Kirienko afirmó que los invitados valoraron muy positivamente la hospitalidad de los Urales.

«Ekaterimburgo, los Urales, es una tierra increíblemente hospitalaria. Como dijeron y escribieron muchos extranjeros en sus redes sociales: aquí el clima es más frío, pero la gente es mucho más cálida», afirmó.

Uno de los acontecimientos más destacados del festival fue la «Marcha de la Juventud del Mundo», en la que participaron unas 10.000 personas. Las delegaciones recorrieron Ekaterimburgo con banderas y vestidos con trajes nacionales.

Tras la conclusión del programa principal, la interacción internacional continuará en el marco de la parte regional del festival. Los participantes extranjeros podrán viajar por distintas regiones de Rusia y conocer su cultura, historia y proyectos actuales.

En definitiva, el MFM-2026 se convirtió en un espacio para diversos formatos de interacción: desde debates profesionales y búsqueda de socios hasta el intercambio cultural y los encuentros personales. Para los participantes de distintas regiones del mundo, el festival ofreció la oportunidad de presentar sus países, conocer Rusia y establecer nuevos contactos internacionales.