El ejército israelí lanzó este sábado una serie de ataques aéreos contra distintos puntos del sur del Líbano, en respuesta, según las Fuerzas de Defensa de Israel (FDI), a una operación atribuida al grupo armado Hezbollah contra sus tropas en una zona de seguridad.
Los principales objetivos de la ofensiva fueron instalaciones e infraestructura vinculadas a Hezbollah en las localidades de Nabatieh y Ansar. De acuerdo con las FDI, se trata de los primeros ataques de esta magnitud en la zona en aproximadamente dos meses, desde la entrada en vigor del alto el fuego.
Los bombardeos se concentraron especialmente en la cresta de Ali Taher, donde Hezbollah tendría una instalación subterránea considerada estratégica. En tanto, en Ansar, ubicada al norte de Tiro, medios locales reportaron siete personas fallecidas y otras tres heridas como consecuencia de uno de los ataques.
A través de un comunicado, las FDI señalaron que la ofensiva fue realizada “en respuesta a una operación” de Hezbollah contra soldados israelíes en la zona de Ali Taher, dentro del área de seguridad donde permanecen desplegadas tropas israelíes. El ejército no brindó detalles sobre el incidente que habría desencadenado los ataques ni informó sobre posibles bajas entre sus efectivos.
Israel aseguró además que continuará actuando para neutralizar las amenazas provenientes de Hezbollah y sostuvo que no permitirá ataques contra civiles israelíes ni contra sus soldados.
Hasta el momento, Hezbollah no emitió una reacción oficial sobre la ofensiva israelí ni sobre el balance de víctimas reportado por medios locales.
Los ataques se producen en un contexto de creciente tensión en la frontera entre Israel y Líbano, pese al acuerdo de cese de hostilidades alcanzado a finales de junio con mediación de Estados Unidos. El entendimiento contemplaba una reducción de los enfrentamientos y la retirada gradual de las fuerzas israelíes de determinadas zonas del sur del Líbano.
Sin embargo, Israel ha continuado realizando operaciones selectivas en territorio libanés bajo el argumento de que persisten amenazas de Hezbollah. La reciente ofensiva representa uno de los episodios de mayor intensidad desde la entrada en vigor del alto el fuego.
La situación en el sur del Líbano continúa siendo seguida de cerca por la comunidad internacional, ante el riesgo de una nueva escalada de violencia entre Israel y Hezbollah.












