En una reciente entrevista en el programa Studio Noticias de TVS Encarnación, María Paz Cáceres, coordinadora de Puntada Maestra, compartió detalles sobre los cursos de corte y confección que están transformando el panorama del emprendimiento textil en la región. Este proyecto, impulsado por la empresa Marijoa, no solo busca capacitar a sus participantes, sino también fomentar el desarrollo de habilidades prácticas con salida laboral inmediata.
Cursos para todos los niveles
Puntada Maestra ofrece cursos rápidos diseñados tanto para principiantes como para quienes desean perfeccionar sus técnicas. Los talleres, que se realizan los sábados de 8:30 a 11:00 en el barrio Arroyo Porá, Encarnación, abarcan desde la confección de prendas hospitalarias hasta el diseño de bodies y lencería. Este sábado inicia un nuevo módulo enfocado en prendas hospitalarias, con un costo de 150,000 guaraníes, que incluye certificación. Los materiales requeridos son básicos: telas, tijeras, cinta métrica, tiza y hojas para moldería. Además, las máquinas de coser son proporcionadas por la organización, eliminando barreras para quienes no cuentan con este equipo.
La licenciada Juana Peralta, quien viaja desde Bellavista para impartir los cursos, guía a los participantes desde cero, enseñando moldería, toma de medidas y conocimiento de telas. “Es una profesión en constante crecimiento”, destacó María Paz, señalando que tanto mujeres como hombres se están sumando a esta área, atraídos por su potencial laboral.
Emprendimiento y salida laboral
Los cursos están diseñados en módulos para adaptarse a las necesidades del mercado y las temporadas. Por ejemplo, en enero se ofrecen talleres de vestidos casuales y trajes de baño, mientras que en agosto y septiembre se enfocan en prendas más complejas como blazers o alta costura. Esta segmentación permite a los participantes escalar sus habilidades progresivamente, desde niveles básicos hasta técnicas avanzadas.
María Paz resaltó la rápida salida laboral que ofrecen estas capacitaciones. “Muchas de nuestras alumnas trabajan desde casa, lo que les brinda comodidad y flexibilidad”, explicó. Además, la empresa mantiene una base de datos de los egresados, conectándolos con industrias textiles que buscan talento, siempre con el consentimiento de los participantes. Este seguimiento fomenta no solo el aprendizaje, sino también el emprendimiento, ya que muchas alumnas comienzan a tomar pedidos personalizados tras completar los cursos.
Un proyecto con propósito social
La iniciativa de Puntada Maestra surgió tras un estudio de mercado realizado por Marijoa, que identificó la necesidad de capacitar a sus clientes en el uso de tejidos y técnicas de confección. “No se trata solo de vender telas, sino de empoderar a nuestros clientes para que creen sus propias prendas”, afirmó María Paz. Los cursos no buscan generar lucro, sino ofrecer una acción social que beneficie a la comunidad, permitiendo a los participantes desarrollar habilidades prácticas y personalizadas.
Con un cupo máximo de 15 personas por curso, la enseñanza es prácticamente individualizada, adaptándose a las necesidades específicas de cada alumno. Esto asegura que tanto principiantes como aquellos con experiencia previa puedan aprovechar al máximo las clases.
Inclusión y planes a futuro
Puntada Maestra no establece límites de edad ni género: desde jóvenes de 18 años hasta personas mayores, todos son bienvenidos. Incluso, María Paz destacó la participación de hombres, algunos de los cuales se dedican a la sastrería, un oficio con una larga tradición que sigue vigente.
El proyecto no se detiene en Encarnación. Entre los planes futuros está expandir los cursos a la ciudad de Fram, respondiendo a la creciente demanda. Además, se diseñarán nuevos talleres en función de las tendencias y necesidades estacionales, como accesorios para playa o indumentaria para eventos.
Cómo participar
Las inscripciones están abiertas a través del número de WhatsApp 0984 008 604, donde los interesados pueden enviar sus datos y consultar detalles. Los cursos, que se dictan en la planta de Texpar (a 400 metros de la ruta número seis, cerca de Kurosu), son una oportunidad para quienes buscan aprender un oficio con alta demanda y personalizar sus creaciones.
En palabras de María Paz, Puntada Maestra no solo enseña a coser, sino que abre puertas al emprendimiento y la creatividad, permitiendo a los participantes confeccionar prendas a medida que reflejan su estilo y necesidades. Con una comunidad de alumnas que regresan para seguir aprendiendo y una visión de expansión, este proyecto se consolida como un referente en la capacitación textil en Encarnación.















