El baloncesto en Encarnación: Un deporte en auge según el profesor Carlos Portillo

El baloncesto en Encarnación está viviendo un momento de gran crecimiento, y el profesor Carlos Portillo, entrenador del Club Atlético San Blas, comparte su visión sobre este deporte en una reciente entrevista con TVS Encarnación. Con más de 26 años de experiencia en el baloncesto, Portillo destaca los avances, desafíos y proyectos que están transformando esta disciplina en la región.

Un enfoque innovador para la pretemporada

Portillo ha implementado un programa intensivo de pretemporada llamado PowerBacks, diseñado para jugadores de 13 años en adelante, con un enfoque en la intensidad física que caracteriza al baloncesto moderno. «Hoy por hoy, el básquet es muy físico. Los jugadores, incluso los más altos, deben correr, tirar y llevar la pelota», explica. Este programa, que se lleva a cabo durante las vacaciones, busca preparar a los jóvenes para un juego más dinámico y exigente, adaptándose a las tendencias actuales del deporte.

En esta pretemporada, inicialmente se habilitaron 15 plazas, pero debido a la demanda, Portillo aceptó a 17 jugadores, incluyendo a dos de Colonia que ya habían trabajado con él anteriormente. Las prácticas se realizan en el polideportivo del Club Atlético San Blas, ubicado detrás del oratorio San Blas, en la avenida homónima.

Competencias y logros del Club Atlético San Blas

El Club Atlético San Blas participa activamente en el torneo de la Federación Encarnacena, compitiendo en categorías U10, U12, U15 masculino y U15 femenino. Según Portillo, los resultados son prometedores: «En la U10 vamos de manera excelente, en la U12 estamos en semifinales, y en la U15, tanto masculino como femenino, estamos en la Copa Plata». A pesar de ser una escuela relativamente nueva, con solo siete años de trayectoria, el club ha mostrado un desempeño destacado, consolidándose como un referente en la región.

El crecimiento del baloncesto en Encarnación

Encarnación, conocida como la capital del baloncesto paraguayo, ha experimentado un auge en este deporte en los últimos años. Portillo destaca que, a diferencia de décadas pasadas, hoy existe una gran cantidad de competencias y escuelas de baloncesto en los barrios. «Hay demasiada gente jugando básquet. En las inauguraciones de los torneos de la federación, no hay lugar para tantos chicos», afirma.

Este crecimiento también ha permitido que los jugadores continúen en el deporte más allá de los 15 años, algo que antes era raro debido a la falta de competencias. «Hoy hay mucha motivación porque hay torneos. Antes, a los 16 o 17 años, los jugadores se retiraban», señala Portillo, recordando las palabras de un entrenador argentino que describía a los jugadores encarnacenos como «envejecidos» a esa edad por la falta de oportunidades.

Desafíos: Infraestructura y apoyo

A pesar de los avances, el baloncesto en Encarnación enfrenta retos significativos. Uno de los más críticos es la falta de una cancha propia para la Federación Encarnacena. Portillo lamenta que, incluso para eventos importantes como el torneo nacional U15, la federación debe depender de canchas prestadas o alquiladas, lo que genera gastos elevados y complicaciones logísticas. «Es triste no tener un local. A veces, a un día del entrenamiento, no sabemos dónde vamos a practicar», comenta.

Además, el apoyo de los padres es fundamental pero no siempre constante. Portillo menciona que, especialmente en las categorías de minibásquet, algunos padres dejan a sus hijos en las prácticas sin involucrarse, lo que dificulta la organización y el desarrollo de los chicos. Sin embargo, destaca la importancia de su participación, ya que los costos de tras personally, árbitros y otros gastos recaen en gran medida en las familias.

Mirando hacia el futuro

Portillo es optimista sobre el futuro del baloncesto en Encarnación. Con más de 1,000 chicos practicando en la ciudad y escuelas llenas, el deporte está en una posición sólida para seguir creciendo. Sin embargo, insiste en la necesidad de un mayor apoyo de las autoridades locales. «Necesitamos un pequeño empuje de las autoridades para que el básquet en Encarnación sea una locura, como siempre lo fue», subraya.

El profesor también celebra los logros de otras escuelas, como el Club Petirosi, que ha alcanzado éxitos a nivel nacional. Para él, estos triunfos son un incentivo para los jóvenes y un reflejo del esfuerzo conjunto de entrenadores, jugadores y padres.

El baloncesto en Encarnación está en un momento de esplendor, impulsado por la pasión de entrenadores como Carlos Portillo y el entusiasmo de una nueva generación de jugadores. A través de iniciativas como PowerBs y la participación en torneos federativos, el Club Atlético San Blas contribuye al desarrollo de este deporte en la región. Sin embargo, para que el crecimiento sea sostenible, es crucial superar los desafíos de infraestructura y lograr un mayor respaldo institucional. Con el compromiso de todos los involucrados, Encarnación puede consolidarse aún más como la capital del baloncesto paraguayo.